jueves, 16 de julio de 2015

VINOS AMOROSOS, SÍ, PERO SIN PREJUICIOS


"Deberíais recuperar términos de cata que antes se usaban para describir estos vinos, antes se utilizaba el término  AMOROSO, este vino es amoroso". Estas fueron las palabras del acreditado y considerado enólogo manchego Jesús Lucendo ayer tarde en el transcurso de la cata vertical de 6 Viuras, que dicho así y fluidamente pronunciado, podría sentirse engañado el oído y hacernos entender que hemos estado en los toros de "6 Miuras 6", pero no, hablamos de vinos, "Finca Antigua Viura" 2004-2006-2008-2010-2012-2014 de la vanguardista y prestigiosa bodega manchega "Finca Antigua", propiedad de la  Familia Martínez Bujanda. 




Resulta paradójico, pero las conclusiones de las 10 personas que estuvimos ayer celebrando esta cata de lujo en "La antigua Bodega de Los Llanos" en Valdepeñas, fueron practicamente convergentes y unánimes. Un vino de la variedad Viura elaborado de forma tradicional, sin estancia en madera, pero, eso sí, con una escrupulosa guarda en forma, lugar y trasiego, de cosecha 2004 destellando reflejos de oro viejo, contenía una acidez más que correcta, con una nariz franca, limpia, sin tapujos ni notas evolutivas desagradables. Su melosidad y estructura dieron qué hablar, para bien. Un vino acomodado en sí mismo, que aventajaba con creces a algunos de los hermanos pequeños. Notable sequedad en boca que llegaba incluso a hacer notar cierta salinidad , nos hizo recordar algunos vinos finos de Jerez a la vez que por momentos afloraban recuerdos de los Sauternes o Tjokaji. Fue realmente un placer. 



Como anticipaba al comienzo de este artículo, Jesús Lucendo, que cataba con sumo interés junto a su hijo y también gran enólogo Federico Lucendo, irrumpió con esa gentil y sutil forma de lanzar una opinión recordándonos a todos, que el mejor atributo para este vino en cuestión era ese: "Un vino amoroso". Ese vino que encanta por su expresividad, por su vejez, por sus sensaciones y placidez y más aun considerando la variedad, la vinificación y la edad.



También el 2006 y el 2012 fueron los mejor valorados. David Alcántara, experimentado sumiller manchego con miles de días y latigazos de sala a sus espaldas, afirmó con asertividad que el 2012 es un vino que ofrecería con gratitud y solvencia a algunos de sus clientes, claro está, sólo a aquellos que no se dejan influir por los prejuicios de saber que están bebiendo un vino blanco sin crianza de hace 3 años, pues es sabido por todos que estos prejuicios nos han impedido multitud de gozos y descubrimientos al centrarnos , en viníferas blancas, únicamente en vinos de añada. Por supuesto, en este punto es muy oportuna una mención que encaja como chupete en llanto, y es el fundamental papel de distribuidores, hosteleros, y otros escalones en la cadena de valor, incluyendo al consumidor final, en la no exposición de las botellas al sol ni a la luz del día, un sigiloso reposo y cuidado de las mismas, un control diario de la temperatura estable sin puntas térmicas y de una humedad que no baje del 60%. Desgraciadamente muchas naves industriales, o incluso almacenes de hosteleros y distribuidores se han convertido en verdugos de sus mismas mercaderías, considerando a las botellas de vino como tales. Así , en algunos sitios pedir un vino blanco de dos años, es pedir vinagre en copa. De ahí que si fuésemos capaces de mimar y guardar con esmero vinos blancos con estructura y solvente acidez, a lo largo de los años tendríamos verdaderas joyas por consumir, joyas como las que mi compañero y admirado Sumiller, Adán Israel nos hizo llegar de la mano de Lauren Rosillo de "Finca Antigua" quien nos ofreció directamente desde bodega, estas 6 botellas para realizar esta majestuosa cata vertical de los Viura FA, dirigida y comentada por Adán Israel y maestreada por Jesús Lucendo. Todo un lujo.





José Carlos Rodríguez
CHATO GRATO
Sumiller