lunes, 12 de diciembre de 2016

CATA DE CHOCOLATE Y SUS MARIDAJES


El pasado sábado 10 de diciembre pudimos disfrutar de una muy dulce cata de chocolates artesanos de la casa valor, todos ellos sin gluten y libres de colorantes y conservantes.


Cata chocolates en Chato Grato
A las 19:30 empezaron a llegar a la cata los 16 asistentes, algunos despistados un poco antes, y ya a las 19:45 con la sala completa y en un ambiente íntimo y acogedor, amenizado con música de los años 40, José Carlos Rodríguez, nuestro sumiller, dio comienzo a esta cata tan peculiar.
Empezamos con un bombón de vinagre de Módena y tomate acompañado por piña natural, arándanos secos y gotitas de Gin 5ºth, el cual se maridó con un vino rosado de uva garnacha, procedente de viñas viejas. Se resaltó los aromas primarios del vino y su fructuosidad, disminuyendo así su acidez, logrando destacar el chocolate.
chato grato. Cata de chocolates. Detalle bombón


Entre comentarios, risas y algunos relamidos llegamos a bombones Black Velvet macerados con cerveza negra. En esta ocasión acompañamos a este dulce con taquitos de mango y cerveza negra tipo Stout. La sorpresa nos la dio este bombón y sus notas aromáticas a hojas secas de tabaco, las cuales no dejaron a ninguno de los participantes indiferente.



Después llegaron las trufas oro acompañadas por una mousse de frutos rojos y maridados con un vino espumoso brut verdejo.

Finalmente, la cata llegó a su fin con la degustación de bombones de kikos y sal acompañados por tierra de frutos secos y lima rallada, todo ello maridado con un cóctel de destilados aromatizados. La armonía resultó ser toda una experiencia, buena para algunos, chocante para otros, ya que la acidez del cóctel barrió por completo la grasa del cacao, destacando las notas del maíz tostado del bombón.


Cata de chocolates en Chato Grato. Detalle bombón


viernes, 18 de noviembre de 2016

VINOS Y PLATOS DE OTOÑO. UN MARIDAJE PERFECTO.

A pesar que el frío ha llegado tarde, ya estamos bien entrados en el otoño, y las temperaturas frescas empiezan a hacerse notar.

Atrás quedaron las ensaladas, los gazpachos y las comidas ligeras para dar la bienvenida a platos más consistentes, apoyados en productos de temporada.

Damos la bienvenida a las setas, caza y platos de cuchara fundamentalmente, y a los vinos que mejor les acompañan para así conseguir un maridaje perfecto.

Vinos y platos de cuchara. Un maridaje perfecto.


Como decimos siempre, en estos temas hay un componente subjetivo importante, y nunca se puede dejar de lado el gusto personal, pero también es cierto que cada alimento o preparación tiene unas características que le hace más proclive a funcionar con un determinado tipo y estilo de vino.

  • Las setas
José Carlos Rodríguez, un gran sumiller, propone n el caso de las setas hay que tener muy en cuenta su aroma como punto de partida para encontrar la armonía en el vino. Su apuesta es por los blancos fermentados en barrica, los espumosos de cierta vejes y estructura, y los vinos tintos con presencia de fruta y más bien ligeros.

Los vinos de uva Mencía del Bierzo, aportan una gama aromática y de sabores que encaja muy bien con las setas: frutos del bosque y notas a tierra húmeda y hojarasca.

Los tempranillos jóvenes de la zona Mancha y Valdepeñas, con una gran frutalidad, también van como anillo al dedo.

Si no has catado estos vinos, ahora es un buen momento para hacerlo.

Ahora bien, si nos vamos a setas de sabor más potente, como el boletus, un  buen maridaje lo podríamos conseguir con blancos muy grasos y trabajados en madera, como por ejemplo, vinos blancos de uva chardonnay, godello e incluso algunos de corte mediterráneo y albariños de crianza.

  • La caza

Dependiendo del tipo de caza, así serán los vinos.

Las aves, de sabor menos potente, maridan bien con tintos de reserva y gran reserva, con taninos bien acoplados pero no demasiado potentes. Los riojas y algunos riberas les van que ni pintado.
La caza mayor (jabalí, ciervo, venado...) necesitan acompañarse de tintos de mayor potencia. Aquí podemos elegir entre una amplia variedad de vinos españoles; garnachas de estilo moderno y concentrado, monastrelles de Jumilla, tintos voluminosos de Toro, y de Castilla - La Mancha o incluso los de la zona de Priorat.


  • Los platos de cuchara

Nuestro consejo para las legumbres es maridarlos con vinos tintos jóvenes o con un paso muy breve por madera, de forma que la fruta tenga el máximo de protagonismo. En nuestra zona, existe una amplia variedad para todos los gustos, ya sean vinos de Tierra de Castilla, como D.O. Valdepeñas o D.O Mancha.

Si nos vamos a estofados, ya nos encontramos con platos de mayor consistencia, los cuales requieren a vinos tintos más potentes, y por lo tanto, volvemos a pensar en Ribera del Duro, Toto, Priorat; e incluso aquellos elaborados con uva syrah.


Si tenéis una comida o evento y necesitáis asesoramiento al respecto, sólo tenéis que mandarnos un email a: info@chatograto.com
Os resolveremos cualquier duda muy gustosamente.




miércoles, 9 de noviembre de 2016

DE CATA EN MOTA DEL CUERVO

El pasado día 31 tuvimos la suerte poder realizar la cata de inauguración de la 6ª Feria de la Tapa y Vino de Mota del Cuervo.

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Cata en Mota del Cuervo


Esta cata, organizada, junto con otros colaboradores, por Mª Ángeles Cano Zarco (informadora turística de la localidad) sirvió para que tanto los habitantes de Mota del Cuervo como turistas allí presentes, conocieran una muestra de la gastronomía y vinos elaborados en la zona por diferentes bodegas de este rincón manchego, como Bodegas Enomar, Bodegas Mont Reaga y Bodegas Zagarrón.

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Detalle de tapas en la Cata de la 6º Feria de Tapa y Vinos de Mota del Cuervo


En un ambiente festivo, se pudieron catar una totalidad de 6 vinos, donde los blancos fueron los grandes protagonistas de la noche, de hecho son de los que vamos a hablar en este post.

Ambiente de la cata


1) SANDOGAL Nº1 (Bodegas Zagarrón)

Vino de cultivo enológico hecho con variedades airén y verdejo (50/50). De color pajizo con reflejos verdosos. Intenso en nariz, destacando aromas frutales de pera, manzana ácida, cítricos y toques anisados. Sutiles notas florales. En boca es fresco, cierto volumen y final de boca largo.

2) CHARDONNAY (Bodegas Enomar)

Vino elaborado 100% con uva chardonnay. Con un inconfundible aroma a mantequilla, propio de la variedad, así como a notas frutales como plátano y piña. En boca resulta aromático, fresco y con una nota de acidez bien equilibrada.

3) ISOLA (Bodegas Mont Reaga)

Vino elaborado con uva verdejo y moscatel de grano menudo (80/20). Vino límpido, brillante y con notas verdosas. En nariz resalta su frescura, y notas frutales a manzana verde y plátano. En boca es un vino franco, donde las mismas notas encontradas en nariz se encuentran también aquí.

En esta ocasión pudimos contar con la presencia en la cata de Julián, comercial de la bodega, el cual nos estuvo hablando de esta bodega, de su historia, forma de elaboración, y cómo no, de sus vinos.



Una gran cata en un gran ambiente. Os animamos a que probéis estos vinos blancos manchegos elaborados en esta zona tan peculiar de La Mancha, Mota del Cuervo.

martes, 11 de octubre de 2016

VINOS CLASICOS DE ESPAÑA. LA RIOJA

Cuando a uno le preguntan sobre vinos clásicos, es casi seguro que lo primero que se le vendrá a la cabeza serán los vinos riojanos.

Pues bien, en esta ocasión vamos a hablar de ellos.




En los últimos años, los tintos riojanos han ido evolucionando; tienen más color, más estructura, una mayor presencia de fruta y, cómo no, menos madera y sus efectos.
Bajo estas "nuevas tendencias" se oculta un mayor trabajo de viñedo que apunta a vendimiar uvas más maduras, maceraciones más largas, una reducción de los tiempos de crianza y el uso de maderas más nuevas.

Lo cierto es que el número de bodegas y vinos que han apostado por esta tendencia ha sido de tal magnitud, que lo que actualmente llama la atención es el escaso número de bodegas que se han mantenido fieles a las "viejas prácticas".





Pero, ¿cuáles son sus firmas de identidad?

Son bodegas que no buscan la máxima extracción y, en consonancia, los tiempos de maceración no son prolongados, el vino envejece durante incluso más tiempo que lo que establece la normativa del Consejo Regulador y la crianza en botella es igualmente prolongada. El acento se pone más "puertas adentro" (en la bodega) que en el viñedo, lo que se explica en muchos casos por la escasa cantidad de viñedo propio en manos de unos elaboradores que adquirían gran parte de la uva a terceros.

Los tintos que así se elaboran salen al mercado con un color rubí teja más o menos acusado y con una paleta aromática compleja, pero no tanto por las sensaciones de fruta, sino por las notas especiadas y de reducción adquiridas durante el proceso de envejecimiento. Son suaves y redondos en boca, bastante aromáticos, de una persistencia media y tienen la virtud de ser muy versátiles en la mesa.




Dicho esto, sólo queda abrir una de botella de estos vinos y disfrutarlo en la mejor compañía.




martes, 20 de septiembre de 2016

PASOS EN LA VINIFICACIÓN

Si hace unas semanas hablábamos de la vendimia, el post de hoy está dedicado a los pasos que tienen lugar en la vinificación.




1. LA VENDIMIA

El momento de iniciar la vendimia, decidido por el grado de madurez de la uva, es determinante para las características y calidad del vino. No se decide al azar; la recolección se inicia cuando el contenido en azúcar de la uva llega al máximo, mientras paralelamente desciende su acidez.

2. EL ESTRUJADO


El estrujado consiste en aplastar o pisar la uva de modo que no se rompan las pepitas ni el escobajo. Se efectúa antes del encubado. Durante el despalillado se separa el escobajo de las uvas.

Si vinificamos en blanco, el despalillado no es imprescindible. Este procedimiento se practica en la vinificación en tinto para evitar que el vino tenga un exceso de tanino.


3. EL ENCUBADO Y EL SULFITADO


Después del proceso de estrujado y de despalillado, la masa resultante pasa a las tinas de fermentación. Estas tinas pueden ser de madera, cemento, acero, etc. En cualquier caso, en el encubado, las tinas deben llenarse sólo hasta ¾ partes de su capacidad puesto que la masa incrementa su volumen durante la fermentación.

Cuando sale el mosto, éste se recoge para proceder a su sulfitado. Durante este proceso, se agrega al mosto dióxido de azufre a fin de evitar el desarrollo de gérmenes nocivos.


4. LA FERMENTACIÓN


La fermentación alcohólica, proceso indispensable para la elaboración del vino, transforma los azúcares de la uva en alcohol etílico desprendiendo, al mismo tiempo, gas carbónico. La primera fermentación se denomina "fermentación espontánea o tumultuosa" y se produce con la ayuda de los fermentos y levaduras de la propia uva o por medio de levaduras artificiales seleccionadas.
A continuación le sucede la segunda fermentación, denominada "lenta" o "maloláctica" y que es producida por bacterias que transforman el ácido málico del vino en ácido láctico y gas carbónico.


5. EL DESCUBE



Una vez finalizada la fermentación alcohólica, o algunos días antes si no queremos un vino demasiado tánico, se descuba el vino para separarlo de los orujos, esto es, el mosto y los restos sólidos de la vendimia se separan entre sí, decantándose según el principio de gravitación.

El vino obtenido sin prensar, denominado vino de yema, se trasvasa a un tonel o una barrica donde se produce, con un control exhaustivo de las condiciones térmicas, la fermentación maloláctica que otorga al vino un carácter más suave y un acabado más armónico.


6. EL PRENSADO


Los orujos o pasta sólida que ha quedado tras la separación del vino de yema se prensan para extraer el vino de que están impregnados. A continuación, este vino prensado puede mezclarse en la proporción deseada con el vino de yema. El vino prensado es más tosco y agrio que el vino sin prensar.


7. EL TRASVASE


Resultan sumamente importantes los trasiegos que se efectúan en la bodega y que permiten ir librando al vino de las impurezas que todavía contiene. En el primer trasiego tras la fermentación, el vino de yema pasa a un nuevo depósito. En el mes de diciembre, el vino se trasvasa de nuevo decantándose para separarlo de los sedimentos.

Mediante este procedimiento, se libera al vino de desechos y posos concediéndole una mayor estabilidad y pureza.


8. LA CLARIFICACIÓN


Cuando, pese a los trasvases, el vino no presenta el grado de pureza deseado, será preciso proceder a su clarificación y, probablemente, a su filtrado.

Clarificación de albúminas: Este proceso se aplica para la clarificación de los vinos tintos. Debido a su alto contenido albuminoso, la clara del huevo resulta idónea puesto que liga los taninos ásperos y agrios con mayor intensidad que los taninos más suaves.


9. EL ENVEJECIMIENTO Y LA CRIANZA


Si sólo hemos pretendido elaborar un vino destinado a un rápido consumo, que se bebe aproximadamente en el plazo de un año tras la vendimia, podemos trasvasarlo tras las operaciones explicadas anteriormente a cubas o incluso a botellas. De hecho, nuestro vino ya estaría listo para el consumo. Sólo someteremos a los procesos de envejecimiento a los vinos que reúnan las siguientes de cualidades:

1.     Un grado alcohólico mínimo de 11,5 º

2.     Un buen grado de acidez fijo

3.     Un contenido relativamente elevado de taninos y materias colorantes

Los vinos que cuentan con estas propiedad superan el envejecimiento y la crianza sin que su calidad se vea mermada por los procesos de oxidación o por la actividad de microorganismos. El vino desarrolla lentamente sus mejores características en el transcurso de su estancia en barricas y botellas.

Con este proceso, se pierden algunas de las cualidades del vino joven mientras que se adquiere lo que se define como  bouquet, que variará según repose el vino en madera o en cristal.


Para un bouquet completo resulta ideal la combinación de ambos recipientes ya que facilitan el doble envejecimiento: en una primera etapa, la oxidación en las tinas o barricas de roble; en la segunda, la reducción en botellas de vino.


10. EL EMBOTELLADO


La higiene en esta fase es tan imprescindible como durante todo el proceso de elaboración de un vino. Sólo es posible conseguir un buen vino respetando unas condiciones higiénicas estrictas. Pero también otros factores desempeñan un papel decisivo como, por ejemplo, el color de las botellas:

Existen botellas de distintos colores, las más corrientes son las verdes (claras u oscuras) y las transparentes. El color de las botellas influye en el acabado del vino de su interior debido a la acción de la luz que varía en función del color. Los vinos en botellas transparentes envejecen más rápido. Por eso se suele envasar en botellas de color claro el vino blanco (que no se guarda durante mucho tiempo) y en botellas de vidrio verde oscuro (que mejora el aroma y protege el vino de alteraciones químicas) el tinto.

En todo caso, las bodegas para la conservación de botellas deben ser oscuras y tranquilas. En La Rioja, estas bodegas se denominan calados. Tampoco podemos olvidar el valor del tapón. Este pequeño objeto es mucho más importante de lo que parece en un primer momento.







miércoles, 7 de septiembre de 2016

ESTAMOS DE VENDIMIA


Estamos en época de vendimia, algunas bodegas han empezado ya dicha labor, y otras, en breve, empezarán a recolectar la uva para, posteriormente, elaborar nuestros preciados vinos.



 Pero, ¿en qué consiste realmente la vendimia?


La vendimia es la recolección o cosecha de las uvas, generalmente refiriéndose a las que servirán a la producción de vino o licor. En el caso de las uvas de mesa se usa simplemente el término cosecha.

El período de vendimia varía entre febrero y abril (en el hemisferio sur), y julio y octubre (en el hemisferio norte). Esto depende del grado de maduración de la uva que se desee, es decir, del momento en que la relación porcentual entre los azúcares y los ácidos en el grano de uva han alcanzado el valor óptimo para el tipo de vino que se desea producir.

En el caso de la uva destinada a la producción vinera es necesario considerar otros parámetros para decidir cuándo es tiempo óptimo de vendimia. Esto puede depender de:


·         Condiciones climáticas: al aumentar la latitud, la uva madura más tarde.

·         Tipo de uva: los viñedos de uva blanca maduran generalmente primero que las de uva negra.

·         Tipo de vino que se quiera obtener, determinado por la mayor o menor presencia de algunos componentes, tales como:

·         azúcares: una mayor cantidad de azúcar aumentará el grado alcohólico del vino producido; presentar una justa cantidad de azúcar es indispensable para iniciar la fermentación alcohólica.

·         ácidos: las sustancias ácidas son necesarias tanto para evitar la proliferación de bacterias causantes de enfermedades como para la conservación sucesiva del vino.



 ¿Qué tipos de vendimia hay?

Existen dos métodos de vendimia:

·         Manual: es utilizada para la producción de vino de elevada calidad y de vinos espumosos, para lo cual es necesario elegir los racimos de modo más selectivo, lo que inevitablemente aumenta los costos de producción. De esta manera también es más difícil para el agricultor, puesto que debe estar de sol a sol levantándose y agachándose para recoger la uva y llevando el capazo lleno de uva al tractor.

·         Mecánica: la vendimia mecánica es más económica que la manual. La falta de personal cualificado y el incremento de los costes de recogida de la uva están provocando que se implante de forma acelerada en algunas comarcas vitícolas, un hecho que afecta sobre todo a las grandes explotaciones, que necesitan de más mano de obra. Para realizar este tipo de vendimia, el cultivo debe estar formado en espaldera.

Una práctica utilizada es aquella llamada vendimia escalar, que consiste en la recolección de las uvas de una viña extensa en momentos sucesivos, y según el grado de maduración de los racimos individuales.

Otra práctica distinta es la llamada vendimia tardía o "late harvest", que consiste en retardar la época de la vendimia a fin de aumentar la cantidad de azúcar de la uva. Este procedimiento es utilizado para la producción de vino generoso.

Durante la fase de cosecha de las uvas es necesario respetar de todos modos algunas reglas; es preciso evitar recoger la uva mojada (por lluviarocío o niebla), ya que el agua puede influir en la calidad del mosto; además se deben evitar vendimias en las horas más cálidas del día, para impedir el inicio indeseado de la fermentación; los racimos deben descansar en contenedores no demasiado profundos, para evitar que se aplasten; finalmente, la uva debe ser transportada a los lugares en los cuales será efectuada la vinificación en el menor tiempo posible, para evitar fermentaciones o maceraciones indeseadas.


miércoles, 17 de agosto de 2016

SABER LEER UNA ETIQUETA

La función de las indicaciones contenidas en una etiqueta de vino es la de informarnos sobre las características del vino que vamos a beber o a comprar.




Esta información es en parte obligatoria y en parte facultativa, pudiendo en este último caso incluir una serie de indicaciones "libres".

Informaciones obligatorias y facultativas

La información que debe figurar obligatoriamente en la etiqueta de los vinos es:
  • Categoría a la que pertenece, com vino de mesa (VdM)
  • Indicación geográfica (año cosecha, variedad, recompensas y medallas, métodos de producción, menciones, nombre viñedo, lugar embotellado), denominación de origen (DO), denominación de origen controlada (DOCa)
  • Razón social y sede de la bodega
  • Número de lote
  • Color
  • País de procedencia
  • Grado alcohólico
  • Contenido de la botella
  • Lugar de producción
  • Para los vinos espumosos: la categoría en base a su contenido en azúcares (extra brut, brut, brut nature, extra seco, seco, semiseco...)
  • Indicaciones ecológicas para no desechar el recipiente en cualquier parte
La información facultativa regulada puede ser variada, pero la más habitual que vamos a encontrar es:
  • Añada del producto
  • Tipo de uva utilizada
  • Designación (nombre)
  • Descripción, color, sabor y contenido en azúcares
  • Consejos para presentarlo, servirlo y almacenarlo
  • La letra "e" minúscula en los embalajes conforme a la normativa de la UE


lunes, 15 de agosto de 2016

DESCORCHANDO BOTELLAS



Abrir una botella de vino es un ritual mágico, un momento de gran excitación ante la expectativa de placer del vino que estamos a punto de beber, un instante de exaltación que, si se ejecuta correctamente, no hace otra cosa que aumentar el gusto y el deleite de esta bebida milenaria.


Para abrir una botella de vino debe ante todo hay que moverse con mucho cuidado, evitando menear la botella de vino innecesariamente, y utilizando un abridor sencillo, el ideal es el de dos tiempos.

Debemos abrir la botella siempre encima de una mesa o superficie rígida, en posición vertical. Nunca abriremos la botella "en el aire", sin apoyarla en ningún sitio o en posición inclinada.

Se debe cortar la cápsula por debajo del 'recogegotas' o 'gollete' (esa parte más gruesa en la parte superior del cuello de la botella) efectuando un corte limpio sin mover la botella.

A continuación introducimos la espiral del sacacorchos en el centro y efectuando un cuarto de vuelta dejamos perfectamente sujeto en vertical el abridor.

Seguidamente giraremos el abridor hasta que se introduzca en el corcho, pero sin sobrepasar el mismo por el otro lado, a fin de evitar que caigan desagradables virutas de corcho en el vino.

Haremos palanca con cuidado usando los apoyos de, en nuestro caso, sacacorchos en dos tiempos, dejando el tapón a punto para que con dos dedos podamos sacarlo con cuidado.

Una vez sacado el corcho limpiaremos el cuello y boca de la botella. Revisaremos visualmente el corcho a fin de comprobar el buen estado y calidad del mismo, y por último lo oleremos comprobando la ausencia de defectos que no puedan advertir de un vino en mal estado.


Actualmente existen abridores de todo tipo, en general todos son correctos.


¿Qué es, para que sirve, y cuando decantar un vino?

Para apreciar las cualidades de un vino tinto a veces es necesario decantarlo, normalmente cuando se trata de un reserva o un gran reserva.

Este sencillo proceso de verter el vino en otro recipiente acelera la desaparición de los aromas a cerrado surgidos durante el reposo en botella y permite eliminar la materia colorante que se ha precipitado durante el periodo de reposos.

Los aromas a cerrado son los aromas que se originan cuando un vino lleva muchos años tapado y que pueden recordar al cuero, la humedad, el tabaco, y en general aquello aromas menos frutales y más extraños del vino.

La decantación permite que el vino entre en contacto con el aire, lo que llamamos oxigenación. De esta manera recuperamos los aromas frutales del vino, los aromas primarios.

Si nos encontramos con una botella que tenga estos aromas a cerrado y además posos en la base de la botella, el decantado nos sirve también para separar estos posos del vino, aunque como hemos dicho esta no es la finalidad principal.

El decantador debe ser de cristal transparente para que podamos apreciar el color del vino y de forma parecida a un jarrón de flores, por eso su cuello debe ser mucho más estrecho que el cuerpo, así el vino podrá deslizarse por sus paredes interiores realizando un recorrido muy amplio lo que permite entrar en contacto con una mayor proporción de aire permitiendo la lenta oxigenación, despertando los aromas que queremos disfrutar.

Con el simple decantado suele ser suficiente para la oxigenación, aunque si el vino se muestra con aromas muy cerrados, a veces es necesario ayudar en la oxigenación realizando giros circulares al decantador con el vino dentro.

Un truco muy sencillo para saber si hay que decantar un vino: Al abrir la botella servirlo en una copa y pasados unos diez minutos servir otra. Si se aprecia una diferencia, tanto en aspecto como en aromas, y una mejora en la primera copa comparada con la segunda, el vino necesitará decantarse.

jueves, 28 de julio de 2016

MARIDAJES CON PESCADOS



Coincidiendo con la cata showcooking que tenemos preparada esta semana, el artículo de hoy va sobre


El maridaje con pescado es ligeramente más complejo que el que se lleva a cabo con la carne roja o blanca, ya que debido a su contenido de yodo se debe cuidar que el vino sea sutil y elocuente en el maridaje para evitar tener como resultado notas ferrosas o de sabores intensos no muy agradables que suelen dar como resultado un maridaje no muy atinado.

Para poder comprender un poco con que se pueden maridar los diferentes tipos de pescado, debemos entender sus clasificaciones y características partiendo de estos grandes grupos:

De agua salada: aquí se encuentra la mayor cantidad de peces que se consumen; habitan en el mar y su carne tiene más sabor, aroma y consistencia que los peces de río. Los pescados de agua salada son más ricos en yodo y cloro.

De agua dulce: habitan en lagos, ríos y arroyos, su sabor no es tan intenso como los de agua salada. Los pescados de agua dulce aportan mayor cantidad de potasio, magnesio y fósforo.

Migratorios: son aquellos que viven en el mar y realizan grandes migraciones para desovar en agua dulce o viceversa, como el salmón, la trucha y la anguila.

Ahora bien, existe otra segmentación importante de acuerdo a la cantidad de grasa contenida en la carne de los pescados:

Pescados de carne blanca o magros. Estos pescados poseen entre un 80% y 85% de agua. Dentro de este tipo de pescados, podemos encontrar:

·         Bacalao

·         Lenguado

·         Lubina

·         Mero

·         Corvina

·         Gallo

·         Perca

·         Raya

Este tipo de pescados se pueden maridar con:

·         Vinos blancos jóvenes, frescos y frutales, como un Sauvignon Blanc, Albariño o Chenin Blanc de buena expresión aromática.

·         Vinos tintos con poca barrica, de preferencia muy frutales y sencillos para que no le ganen en sabor y estructura a la sutileza del pescado, como un Merlot y Pinot Noir.



Pescados semi-grasos. Algunos ejemplares, son:

·         Carpa

·         Bonito

·         Salmonete

·         Dorado

·         Rodaballo

·         Trucha

Este tipo de pescado los vamos a acompañar con:

·         Se recomienda un Chardonnay sin barrica, ya que esta uva proporcionará la estructura necesaria para el sabor de los pescados semi-grasos.

·         Si el vino conserva su frutalidad podrá acompañar de maravilla a estos pescados. Un Carmenére o Malbec de intensidad media, sería un buen acompañante.



Pescados grasos o azules. Su carne es roja y su gran aportación de ácidos grasos a nuestro cuerpo es muy valorada; algunos ejemplos, son:

·         Anguila

·         Anchoas

·         Atún

·         Bonito

·         Boquerón

·         Salmón

·         Cazón

·         Mero

·         Sierra

·         Sardina

·         Jurel

Este tipo de pescados armonizan más su sabor con:

·         Vinos blancos con barrica, de mayor complejidad y untuosidad que acompañarán perfectamente bien los sabores de estos pescados, ya sea Chardonnay o Semillón.

·         De igual forma que en los anteriores, los vinos tintos no deberán tener una gran potencia de barrica y deberán conservar su frescura y frutalidad. Un Cabernet o Tempranillo podrán ser grandes maridajes


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