miércoles, 27 de abril de 2016

VINOS. CADA UNO CON SU COPA

Si la semana pasada hablábamos del orden en el servicio del vino, esta semana vamos a continuar hablando sobre el tipo de copa más adecuada para cada vino.



¿Verdad que no es lo mismo beber agua en un vaso de plástico que en uno de vidrio? Pues con el vino pasa igual, no es lo mismo catar un tinto reserva en una copa flauta que en una copa borgoña.

¿Qué copas podemos tener en casa para disfrutar del vino sin que ello signifique dejarnos el sueldo? Podéis adquirir unas copas de batalla para cuando lleguen los amigos u otros invitados, y otras para vosotros, para aquellos momentos especiales a compartir con otra persona o simplemente para los que queráis aprender y disfrutar más del vino. 

Bastaría con un par de alguna de las siguientes variedades:



Copa Burdeos: muy amplia, para poder airear bien los tintos reservas.

Copa Borgoña: más gordita, para blancos con reserva y tintos de medio cuerpo.

Copa Chianti: para blancos y tintos jóvenes y aromáticos.

Copa Flauta: para los espumosos

Copa Jerez: indicado para vinos generosos.


Algo muy importante es cómo limpiar las copas, al menos las semiprofesionales, las que compremos para nosotros. ¡Nada de lavavajillas! Las limpiaremos a mano, sin usar jabón. El lavavajillas sólo nos puede ayudar a rayar el cristal y conseguir que se estropeen antes. ¿Entendido?

Bueno, ya sabemos qué copa utilizar, ahora una duda igual de importante...

¿Hasta dónde llenamos la copa?

La siguiente imagen es muy ilustrativa y aclaratoria.





Y ya que lo tenemos todo claro, solo nos queda brindar!



miércoles, 20 de abril de 2016

VINOS. EL ORDEN EN SU SERVICIO

Hoy vamos a iniciar una serie de consejos relacionados con el vino, cómo servirlo, dónde, o cómo acompañarlo.


Concretamente hoy hablaremos sobre:


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El vino, como otros alimentos, tiene un orden de servicio. Normalmente empezamos por las comidas más ligeras, como los snacks, ensaladas o pastas; "comidas claras" y acabamos con las más contundentes, como carnes o chocolates "comidas oscuras".

Pues bien, en el vino también hay cierta escala cromática.

APERITIVO o SANCKS: Mejor si van acompañados por vinos espumosos  o blancos, ideales para abrir el apetito.

ENSALADAS Y ENTREMESES: Los acompañaremos con vinos rosados, frescos y ligeros pero con algo más de cuerpo.


SEGUNDOS PLATOS: Mejor dejar los tintos.

POSTRES: Es aconsejable tomar vinos más densos como los licorosos, entre los que tenemos los oportos o pedro ximénez.

Aparte del color, también nos podemos guiar por complejidad, sobre todo en los vinos tintos. Comenzando por los vinos más jóvenes, de añada más reciente, y después de menos a más crianza, o tiempo que han permanecido en barrica.

Otro tipo de orden a la hora de tomarnos un vino es empezar por los más secos y dejar para el final el más dulce.

Y ahora...¡a disfrutarlos!


viernes, 15 de abril de 2016

CATA DE VINO TINTO MANCHEGO JOVEN VARIEDAD TEMPRANILLO

Empezamos las catas de vino online con este Joven Tempranillo de La Mancha, de la mano de nuestro sumiller José Carlos Rodríguez. Espero que lo disfrutéis.


martes, 12 de abril de 2016

EL VINO Y LA FELICIDAD. CUÁL ES SU RELACIÓN

EL VINO Y LA FELICIDAD


En los últimos años está venimos escuchando eso de que “una copita de vino al día es buena para salud”.

Pues bien, desde Chato Grato, queremos sumarnos rotundamente a esa afirmación.

Estudios recientes, como los llevados a cabo por la Universidad de California, han demostrado que una o dos copas de vino tinto diarios a nuestra dieta conllevan numerosos beneficios, poniendo de relieve que además es uno de los pocos productos que acumulan tantas cualidades positivas.

Pero, ¿Por qué el vino tinto y no el vino blanco?

Estudios han puesto de relieve que el vino blanco se realiza exclusivamente con la pulpa de las uvas, mientras que el tinto incluye el tratamiento y procesado de la piel y las semillas, que son las zonas donde más polifenoles están presentes, particularmente encontramos quercitinas y resveratrol, los que son buenos candidatos para explicar el efecto protector del vino frente al riesgo de cáncer y cardiopatía coronaria, así como ser los encargados de la eliminación de los radicales libres en nuestro organismo.

Hablemos del reveratrol

Se trata de un compuesto que se encuentra en el vino tinto, y por lo tanto, en las uvas, pudiéndose hallar en otras plantas como el cacao.

Una de los grandes beneficios de este compuesto, además de reducir el riesgo de enfermedades relacionadas con la edad, es que estimula un gen de respuesta al estrés que activa una serie de genes que protegen el cuerpo de las infecciones, incluso protegiéndonos de la radiación ultravioleta de los rayos solares.

Esta propiedad tan única y saludable sobre nuestro organismo no estaba del todo confirmada pero, gracias al estudio llevado a cabo por la Universidad de California, los investigadores han podido llegar a esta conclusión a través del análisis de una antigua familia de enzimas, las Arlt sintetasas. 
Gracias a este análisis descubrieron que el resveratrol actuaba como un imitador de la tirosina, un aminoácido no esencial, que encontramos en nuestro organismo. Fundamental para el metabolismo éste en general, al ser el precursor de la adrenalina y la dopamina, las cuales ayudan a regular nuestro estado de ánimo.

El experimento

El equipo dirigido por la doctora Christina Gianoulakis, inyectó a ratas cantidades diferentes de alcohol y empezó a controlar la reacción de las endorfinas.
Detectaron que en dosis bajas o moderadas, pero no en las dosis altas, las ratas habían elevado la liberación de las betaendorfinas en el Área Ventral Tegmental (AVY), una región del cerebro conocida por su papel en la producción del efecto de recompensa del alcohol.

Conclusión

Tras este experimento, se pudo llegar a la siguiente conclusión.

El consumo de poca cantidad de alcohol aumenta la liberación de endorfinas, produciendo en consecuencia efectos placenteros en la persona.

Y curiosamente, si el consumo de vino viene acompañado por luces ambientales en tonalidades rojas o azules, los estudios dicen que se liberan aún más endorfinas que bajo luces de tonos verdes o blancos.


martes, 5 de abril de 2016

8 TIPS SOBRE EL VINO. MITOS QUE NO SON CIERTOS



  1. LOS BLANCOS SE ELABORAN CON UVA BLANCA Y LOS TINTOS CON UVA TINTA
Se puede hacer vino blanco con uvas tintas, puesto que el mosto de ambos tipos de uvas es incoloro. Basta con coger las uvas tintas y prensarlas rápidamente para extraer el mosto habiendo el menor contacto posible entre el mosto y los hollejos o pieles de la uva, que es donde están los pigmentos coloreados. De esta manera obtendremos un mosto sin color que, elaborándolo como un vino blanco, nos dará un vino de estas características.

De hecho existen vinos blancos en España elaborados, por ejemplo, con nuestra variedad tinta estrella, la Tempranillo. Y el champagne tradicional francés se elabora a partir de tres variedades de uva: Chardonnay, Pinot Noir y Pinot Meunier; siendo, estas dos últimas, uvas tintas.

Sin embargo no se puede realizar vino tinto con uvas blancas, básicamente porque la piel de la uva blanca carece de antocianos, que son las moléculas pigmentadas responsables del color en los vinos tintos.


  1. EL VINO ENGORDA
Pues sí y no. Todo aquello que ingerimos, a excepción del agua, conlleva un aporte energético. Si al final del día no compensamos las calorías que hemos ingerido con las que hemos gastado, los nutrientes sobrantes se acumularán en nuestro cuerpo en forma de grasa. Sin embargo, en el caso del vino, a diferencia de otras bebidas con alcohol, no estamos hablando de calorías “vacías”, o calorías sin aporte nutricional. El vino contiene, además de alcohol, muchos otros nutrientes como sodio, potasio, calcio, magnesio, hierro o vitamina B6.
Además, según la Organización Mundial de la Salud, el vino contiene resveratrol, un potente antioxidante natural que proviene de la uva y que ayuda a sintetizar el colesterol HDL, (High Density Lipoprotein) lo que conocemos como colesterol “bueno” y a reducir los niveles de colesterol LDL (Low Density Lipoprotein) o colesterol “malo”. Con lo cual, podemos decir que un consumo de vino moderado ayuda a reducir el nivel de grasas en nuestro organismo.

  1. LOS VINOS MÁS CAROS SON SIEMPRE LOS MEJORES
Está claro que un rango de precios normalmente va unido a calidad, pero también es cierto que podemos encontrar vinos con una relación calidad-precio extraordinaria, y mucho menos ser los más caros del mercado. Para ello tenemos la guía “Los Supervinos”, en su edición 2016, considerada la mejor guía de vinos de España según los premios Gourmand selecciona y puntúa 118 referencias compradas en 12 supermercados -de ahí el prefijo- de toda España cuyo precio es como máximo 6,99 euros, los denominados 'supervinos', y 32 con un valor entre 7 y 14,99 euros, a los que llaman 'megavinos'.


  1. EXISTEN VINOS PARA MUJERES
No es que exista un vino para mujeres y otro para hombres, sencillamente, hombres y mujeres son distintos, y esas diferencias hay que entenderlas.
Si se habla de preferencia en gustos, es adecuado generalizar. Primero, desterrando el mito que a ellas les gustan más los vinos suaves, livianos y dulces. En definitiva, son muchos más los hombres que buscan esos vinos, que las mujeres. Es cierto que lo más importante es si gusta o no gusta.
Así, mientras el hombre puede ponderar su austeridad y longevidad, la mujer puede criticar su falta de expresión y, sobre todo, sus texturas (casi agresivas). Sin dudas, el paladar de la mujer es más sensible, porque está más entrenado. Y eso explica que perciban muchos más aromas y sabores que el hombre. Así, mientras ellos le escapan a los vinos fragantes y perfumados, ellas se dejan seducir por esos perfumes.

  1. LOS TINTOS SE SIRVEN A TEMPERATURA AMBIENTE

¿Has probado beber un tinto en pleno agosto a la temperatura ambiente de 40º? Obviamente no.

Los vinos tintos deben presentarse con un margen de temperatura que oscile entre los 16 y los 18 º C para que se puedan conservar todos sus matices y se perciban adecuadamente sus componentes. Una excesiva temperatura provoca que la volatilidad del alcohol inunde el paladar, haciendo imposible la captación de los distintos aromas.

Es más con el calor, la evaporación de los alcoholes hace que afloren los aromas más fuertes y menos agradables del vino.

Los tintos jóvenes pueden presentarse entre los 12 y 15º C para resaltar su frescura y matices florales, los crianzas entre los 16 y 18ºC y los de grandes añadas a 20ºC.

Por tanto, nada de servir los tintos a temperatura ambiente y menos en verano. En verano será conveniente el enfríalos en una cubitera e incluso servirlos un poquito más bajos, porque a lo largo de la comida irán subiendo de grados.


  1. LOS VINOS ECOLÓGICOS NO LLEVAN ADITIVOS
Falso. Los vinos ecológicos llevan aditivos, solamente que estos están autorizados en la agricultura ecológica.


  1. LOS VINOS MEJORAN CON EL TIEMPO
No todos llevan bien el paso del tiempo.

La mayoría de vinos blancos y vinos rosados, han de ser consumidos a los 2 años de su producción, ya que sólo jóvenes podremos apreciar todos sus matices aromáticos.

En el caso de los vinos tintos, estos pueden aguantar más tiempo si es que han sido creados para ello.
No es así con los vinos jóvenes que pasan por maceración carbónica, en este caso querremos apreciar todo su esplendor de fruta y suavidad.

Otros vinos tintos tintos ya se producen poniendo la vista en el futuro, se tratara de variedades seleccionadas, maduras y de agradable tanino, que son elaboradas cuidadosamente y reciben una cuidada crianza en roble, pueden llegar a mejorar en botella hasta más allá de los 10 años. Eso sí, estando almacenadas correctamente y con un corcho de calidad que pueda soportar el paso del tiempo, cosa que no siempre es así.

Un vino no por ser ser viejo es mejor que uno joven, cada vino tiene su momento. Uno joven o ligero no es por ello peor que uno con más estructura. Lo que hemos de apreciar es que el vino esté en su mejor momento, joven con su encanto y fruta o criado en madera con sus aromas más complejos.

Hemos de tener en cuenta que el apogeo de un vino, es cuando éste nos ofrece, al máximo, todo su potencial y que pasado este umbral empezará a caer en sensaciones, que no es lo mismo que la longevidad, este parámetro nos indicará cuanto tiempo tardará en llegar a su apogeo y el tiempo que se mantiene antes de que pierda características.


  1. CARNES CON VINO TINTO Y PESCADOS CON BLANCOS
Lo del tinto para la carne y el blanco para el pescado es algo que debería quedar en la prehistoria del vino pero que lamentablemente en algunos restaurantes donde no se le tiene mucho respeto ni al vino ni a la gastronomía es una práctica que sigue siendo habitual y se ha convertido en parte de nuestra cultura.

Hay blancos que no sólo pueden sino que van estupendamente con un buen plato de carne, sobre todo los que tienen una buena acidez que hace que la carne no se te haga pesada, y los que tienen crianza en barrica porque le aporta volumen, eso sí, tienen que tener una calidad mínima porque hay blancos que cuando los bebes es como si bebieras agua, pero incluso en ese caso podrían acompañar una carne ¿no beben agua con la carne los abstemios?

Un vino tinto joven y frutal puede acompañar perfectamente un pescado azul, y un vino tinto reserva delicado y elegante puede ser un estupendo acompañante de un besugo, por ejemplo.