miércoles, 4 de mayo de 2016

VINO. CÓMO CONSERVARLOS

Después de las semanas anteriores, estamos en el punto donde ya hemos servido el vino en su orden correspondiente y, además, hemos tirado la casa por la ventana y a cada invitado le hemos puesto cada tipo de vino en su copa, un lujazo!.

La velada ha resultado todo un éxito, todo estupendísimo, pero... ¡qué hacemos con el vino que nos ha sobrado! Tirarlo? - Nunca!

Pues bien, 


Obviamente, si la botella está abierta, beberlo cuanto antes es la mejor opción. Un vino abierto, conforme pasan los días va perdiendo propiedades, pero podéis seguir los siguientes consejos para mantenerlo en buen estado durante el máximo tiempo posible:

Cuando el vino está abierto:

1. Tapar siempre la botella con su propio corcho. Si el corcho está dañado, utilizaremos un tapón especial para vino, comprobando de que queda bien cerrado y no entra aire.
2. Mantener la botella de vino alejada de la luz (especialmente la luz del sol). 
3. No guardar la botella en posición horizontal, esto aumenta la superficie de contacto del aire con el vino. Dejarla en posición vertical y moverla lo menos posible, a fin de minimizar el contacto del aire con el vino.
4. Otra alternativa a la hora de guardar el vino de una botella abierta es utilizar una botella más pequeña, y tapar la botella pequeña de tal modo que apenas quede un dedo de aire entre el vino y el tapón. Guardarla según los criterios anteriores.
5. Comprar herramientas especializadas en extracción de aire, como una bomba de vacío o un inyector de gas inerte, para ayudar a almacenar el vino sobrante. Estas eliminan el aire del interior de la botella y pueden alargar varios días la vida del vino.
6. Lo dicho al principio, consumir el vino, ya que después de cinco días, el vino generalmente estará estropeado.



Cuando compramos una botella:


Lo ideal sería poder mantener las botellas que compramos en una vinoteca, pero, seamos realistas, normalmente no solemos tener en vinotecas en casa.


En ese caso, lo mejor es elegir un lugar que cumpla los siguientes requisitos, si no todos, al menos la mayoría:


1.  Debe ser un lugar sin oscilaciones térmicas, con una temperatura más o menos constante entre 9º y 17º.


2.  La humedad relativa debe estar alrededor de 65%-80%. 

3. Evitar la luz solar, ya que ésta acelera diferentes reacciones químicas poco deseables para la conservación del vino.

4. Las botellas deben estar en posición horizontal, o boca abajo, que tenga contacto con el corcho para que no se seque y se conserve en buen estado. En el caso de los vinos espumosos, como el cava o el champagne, se recomienda ponerlos en posición vertical. 

5. Es importante la utilización de un termómetro para conocer la temperatura del lugar. Pero lo ideal es disponer de una estación meteorológica electrónica, que nos proporcione: temperatura y humedad relativa.

6.  Debe tener ventilación suficiente.

Aunque particularmente, pienso que el vino, una vez se compra, está para difrutarlo, y si es entre  amigos y seres queridos mucho mejor.