jueves, 28 de julio de 2016

MARIDAJES CON PESCADOS



Coincidiendo con la cata showcooking que tenemos preparada esta semana, el artículo de hoy va sobre


El maridaje con pescado es ligeramente más complejo que el que se lleva a cabo con la carne roja o blanca, ya que debido a su contenido de yodo se debe cuidar que el vino sea sutil y elocuente en el maridaje para evitar tener como resultado notas ferrosas o de sabores intensos no muy agradables que suelen dar como resultado un maridaje no muy atinado.

Para poder comprender un poco con que se pueden maridar los diferentes tipos de pescado, debemos entender sus clasificaciones y características partiendo de estos grandes grupos:

De agua salada: aquí se encuentra la mayor cantidad de peces que se consumen; habitan en el mar y su carne tiene más sabor, aroma y consistencia que los peces de río. Los pescados de agua salada son más ricos en yodo y cloro.

De agua dulce: habitan en lagos, ríos y arroyos, su sabor no es tan intenso como los de agua salada. Los pescados de agua dulce aportan mayor cantidad de potasio, magnesio y fósforo.

Migratorios: son aquellos que viven en el mar y realizan grandes migraciones para desovar en agua dulce o viceversa, como el salmón, la trucha y la anguila.

Ahora bien, existe otra segmentación importante de acuerdo a la cantidad de grasa contenida en la carne de los pescados:

Pescados de carne blanca o magros. Estos pescados poseen entre un 80% y 85% de agua. Dentro de este tipo de pescados, podemos encontrar:

·         Bacalao

·         Lenguado

·         Lubina

·         Mero

·         Corvina

·         Gallo

·         Perca

·         Raya

Este tipo de pescados se pueden maridar con:

·         Vinos blancos jóvenes, frescos y frutales, como un Sauvignon Blanc, Albariño o Chenin Blanc de buena expresión aromática.

·         Vinos tintos con poca barrica, de preferencia muy frutales y sencillos para que no le ganen en sabor y estructura a la sutileza del pescado, como un Merlot y Pinot Noir.



Pescados semi-grasos. Algunos ejemplares, son:

·         Carpa

·         Bonito

·         Salmonete

·         Dorado

·         Rodaballo

·         Trucha

Este tipo de pescado los vamos a acompañar con:

·         Se recomienda un Chardonnay sin barrica, ya que esta uva proporcionará la estructura necesaria para el sabor de los pescados semi-grasos.

·         Si el vino conserva su frutalidad podrá acompañar de maravilla a estos pescados. Un Carmenére o Malbec de intensidad media, sería un buen acompañante.



Pescados grasos o azules. Su carne es roja y su gran aportación de ácidos grasos a nuestro cuerpo es muy valorada; algunos ejemplos, son:

·         Anguila

·         Anchoas

·         Atún

·         Bonito

·         Boquerón

·         Salmón

·         Cazón

·         Mero

·         Sierra

·         Sardina

·         Jurel

Este tipo de pescados armonizan más su sabor con:

·         Vinos blancos con barrica, de mayor complejidad y untuosidad que acompañarán perfectamente bien los sabores de estos pescados, ya sea Chardonnay o Semillón.

·         De igual forma que en los anteriores, los vinos tintos no deberán tener una gran potencia de barrica y deberán conservar su frescura y frutalidad. Un Cabernet o Tempranillo podrán ser grandes maridajes


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miércoles, 20 de julio de 2016

EL VINO NO SÓLO SE BEBE


Aunque todos conocemos el uso normal del vino, y las consecuencias de un excesivo uso del mismo, pocos sabíamos que también tiene otras alternativas.

El vino es un potente limpiador y desinfectante con múltiples aplicaciones en la casa, si bien son más conocidas son sus propiedades sobre la salud…


Aquí te dejo 10 aplicaciones del vino para limpiar y mejorar tu salud.




Las cualidades del consumo moderado de vino para la salud han sido puestas de manifiesto por decenas de estudios médicos muy rigurosos en los últimos años. Pero además hay otras muchas aplicaciones del vino que nunca hubieras podido imaginar…

Sirve para limpiar la cocina y desinfectar la fruta y las verduras. También para quitar manchas de grasa y, lo más increíble, las propias manchas de vino…

Además, suaviza la piel, cicatriza pequeñas heridas y mucho más: mejora la salud del corazón y la capacidad cognitiva, facilita la digestión y combate el ardor de estómago

Interesante, eh? Pues sigue leyendo.



Aplicaciones del vino para limpiar y desinfectar

  • El vino, al igual que el vinagre, es un excelente limpiacristales. Aprovecha los restos de vino de las botellas consumidas en casa para fabricarte un limpiador. Sólo hay que diluir el vino en agua, introducir en un bote tipo pulverizador y aplicar sobre ventanas, espejos, etc. con papel de periódico hasta que los cristales queden prístinos.

  • El vino es capaz de eliminar gérmenes que se desarrollan en los alimentos como la salmonella y el E. Coli, la bacteria causante de las úlceras de estómago, según estudios realizados en Estados Unidos. Por la misma razón se puede utilizar para disolver la suciedad de la superficie de frutas y verduras.

  • Como desinfectante en la limpieza de superficies en la cocina, el vino no tiene rival. Sólo sirven los vinos blancos y secos para este uso porque no dejan residuo. ¡Cuidado! El único tipo de encimera que no se puede limpiar con vino es el granito.

  • Las grandes manchas de aceite de coche en el garaje o sobre los adoquines se eliminan mejor aplicando previamente vino. Los ácidos del vino permiten “borrar” de forma más sencilla las manchas de grasa.

  • El vino con vino se quita… Eso sí, sólo sirve si la mancha es de vino tinto y se utiliza para limpiarla vino blanco. Hay que absorber inmediatamente el vino con una toalla o trapo limpio.



Aplicaciones del vino para la belleza y la salud

  • Los antioxidantes del vino son un excelente aporte para la piel. Sirve como tratamiento facial (tipo tónico) y también como tratamiento corporal, si se añade un vaso en el agua del baño. Además, es bien conocida la acción rejuvenecedora del consumo de vino sobre la piel. 

  • Una miga de pan embebida en vino puede ayudar a que pequeñas heridas cicatricen antes.

  • Hace ya tiempo que se sabe que el resveratrol y los antioxidantes que contiene el vino son beneficiosos para el corazón. Su consumo moderado aumenta los niveles de colesterol bueno, protegiendo así las arterias.

  • El vino blanco puede ser eficaz contra el ardor de estómago. Parece que el bicarbonato sódico que se les añade a algunos para reducir su acidez es la causa. Eso sí, no todos los vinos tienen esta acción…

  • El vino es un gran aliado de la función cerebral. Sus polifenoles aumentan el flujo de sangre y oxígeno al cerebro, aumentando la capacidad cognitiva. 
Ahora ya sabes, ten siempre en casa una botella de vino, si no te la bebes siempre la podrás usar para otras cosas.




miércoles, 13 de julio de 2016

¿UNA SANGRÍA?


No podemos dejar pasar el verano sin hablar de esta bebida tan nuestra.







La Sangría es una de las bebidas más consumidas en nuestro país, de hecho, es una de las bebidas que más lo caracterizan de cara a muchas otras zonas del mundo.



Realizada a base de vino y con un regusto dulzón, que el Parlamento Europeo decidió proteger de «falsificaciones», al aprobar el acuerdo para reformar las normas de etiquetado y protección de las indicaciones geográficas de los vinos aromatizados, lo que incluye la limitación del uso de la denominación «sangría» a la producción de este caldo en España y Portugal.



La Sangría data su origen en Las Antillas cuando eran colonias inglesas, aunque su expansión se debe a la presencia numerosa española a finales del siglo XIX en Paraguay y Argentina en épocas de verano.



El termino Sangría, proviene de la palabra española "sangre" lo cual inspiró para denominarla así por su color rojo. En numerosas colonias de América, era denominada como "limonada de vino".






Aunque cada uno tiene sus «trucos» para hacer la mejor sangría, hay un cierto consenso sobre cómo debe elaborarse esta bebida. Esta es la receta básica:





Ingredientes para 4 personas.

-1 litro de vino tinto (no tiene que ser excelente, pero tampoco compremos el peor de la tienda, mejor si es joven y con graduación).

-2 naranjas de zumo exprimidas o el zumo de dos limones.

-4 melocotones en trozos.

-3 cucharadas de azúcar.

-Gaseosa o Cointreau (opcionales).

-Hielo.

Una vez pelados y troceados los melocotones se ponen en una jarra grande, mejor si es de barro, y se añade el vino, el azúcar y el zumo de los limones o de las naranjas. Se remueve todo bien y se deja reposar en el frigorífico al menos durante dos horas.

En el momento de servirla se le pone mucho hielo. Si se quiere menos alcohólica se puede añadir gaseosa al gusto. Y en el caso contrario, para que resulte más fuerte, se añade al principio un poco de Cointreau o de ron. Adornar con unas rodajas de limón o de naranja, remover y ya está lista para beber.



jueves, 7 de julio de 2016

NOS VAMOS DE TINTOS




A pesar de que en verano el consumo de vinos blanco sea mayor que el de tintos, no podemos olvidarnos de éstos. Así que, y para continuar con la entrada de la última semana, hoy nos vamos de tintos.





Merlot: produce vinos con aromas a ciruelas. Da unos vinos golosos en los tintos jóvenes y tiene una gran capacidad de envejecimiento en los tintos con reservas.



Cabernet Sauvingnon: suena y sabe muy bien. Dicen que el aroma que la distingue es a pimientos verdes, pero los de verdad, los que se compran directamente de la huerta, porque los envasados, esos, lo que se dice oler, no huelen mucho…



Pinot Noir: la variedad tinta más femenina, por misteriosa, delicada y elegante. Buena acidez y aromas a violeta, no es muy tánica.



Syrah: interesantes notas a regaliz y frutos del bosque.



Ahora vamos a por las nuestras, las autóctonas:



Tempranillo: se llama así porque es la que madura más temprano. Deliciosas frutas rojas con un toque a pimienta.



Mencía: una uva muy especial que está de moda porque da vinos con buen color y acidez.



Garnacha tinta: llena de sol, es la uva mediterránea por excelencia. Produce vinos que se oxidan rápidamente en color y con mucho volumen en boca.



Negramoll: variedad mallorquina que da unos vinos especiados.



Bobal: la favorita de la zona de Levante, con poco grado y un aroma fresco.



Cariñena: es la variedad más cañera, con un buen par de taninos.



Manto Negro: también llamada callet, la encontraremos en los grandes vinos de las Islas Baleares.



Monastrell: tiene buena adaptación hasta en sitios donde llueve poco. Muy aromática y con olor a lavanda.



Trepat: excelente para hacer rosados y espumosos rosados.







TAREA: Tintos a catar, de aquí al invierno hay mucho tiempo.



Merlot de Pomerol

Syrah del Ródano

Sangiovese en Chianti

Garnacha del Priorato

Pinot noir de la Borgoña

Cabernet sauvignon de Burdeos

Tinta de Toro en Toro

Tinta fina de Ribera

Ull de llebre en Penedés

Tempranillo en La Mancha