La uva Verdejo habita desde hace siglos
en la Denominación de Origen Rueda.
Su origen, aun no teniendo testimonios
escritos de ello, se cree que puede coincidir con el reinado de Alfonso VI
(siglo XI).
En esa época se repobló la cuenca del
Duero con cántabros, vascones y mozárabes, siendo estos últimos los que con
mayor probabilidad trajeron la variedad Verdejo a España.
Podemos acercarnos al vino blanco diciendo que el
aroma y sabor de la Verdejo tiene matices de hierba de monte bajo, con toques
afrutados y una excelente acidez.
El extracto, factor de personalidad de los
grandes vinos blancos, es perceptible por su volumen y su característico toque
amargoso que proyecta en boca un destello de originalidad, acompañado de una
gran expresión frutal.
Son vinos de gran armonía, cuyo recuerdo tras el
paso por boca invitan a continuar con la degustación.
Catando el vino
Qué mejor forma de catar el vino que con esta videocata de manos de nuestro sumiller José Carlos Rodríguez

