Con la llegada de las NAVIDADES Y EL MARISQUITO (ehhh! que os conozco) la popularidad de los vinos blancos aumenta, y por eso hemos decidido dar un paseo por su mundo, en concreto por las variedades más populares con las que elaborar este "alimento" tan apetecible en esta época del año, y en cualquiera, todo sea dicho.
Empezamos
UN PASEO POR LOS VINOS BLANCOS
Chardonnay: la variedad más internacional
de blancos y la más famosa. Originaria de Chablís, aunque la podemos encontrar
en Champagne, en Navarra, en el Penedés, en otras zonas de España de forma
minoritaria, y en Australia. Esta variedad me gusta porque produce vinos con
mucho cuerpo, se adapta fácilmente y produce una corona genial en los
espumosos.
Sauvignon Blanc: elegante, delicada, esta
variedad nace en la región francesa de Loira. En Rueda también es muy
apreciada, igual que en Nueva Zelanda, donde dicen que huele a espárragos. Es
muy floral, con una acidez deliciosa. Los vinos jóvenes de esta variedad son
como una chica joven rubia, rosada y de curvas perfectas. Con barrica se
transforma en una interesante mujer de cerca de cuarenta años (mucho más
atractiva aunque menos envolvente y floral.
Gewürztraminer: Esta variedad proviene de
Alsacia. Es una variedad con mucha personalidad, muy floral (dicen que huele a
rosa y especias) y con la acidez típica del clima continental. Puede llegar a
congelarse porque los lugares donde se cultiva juegan con los límites
climáticos para que la viña pueda sobrevivir: su mejor resultado son los vinos
de hielo alemanes. Pero si decidimos probar uno elaborado en las vendimias
tardías, encontraremos su cara más dulce y melosa.
Riesling: Es una variedad que inspira.
Su aroma a albaricoque es exquisito y presenta una gran delicadeza en boca. El
Mosela (Alemania) es uno de los lugares donde mejor luce.
Igual no suena tan “in” como las anteriores,
pero estas son nuestras variedades autóctonas, las españolas:
Xarel-lo, Macabeu
y Parellada: es
la trilogía del Penedés, las tres gracias del cava.
Moscatel: parece que huele a uva fresca.
Se utiliza para hacer vinos dulces, aunque pueden ser también secos.
Verdejo: una variedad encantadora y
aromática, que invita a soñar con que tienes un jardín en tu copa y te
encuentras en el trópico.
Albariño: elegante, floral y cítrica. La
variedad reina de los gallegos que tan bien sienta con una mariscada…
Airén: la blanca manchega y una de las
más plantadas en la península.
Godello: nace en Valdeorras y tiene un
sabor agridulce con un perfume embriagador
Garnacha Blanca: carnosa, golosa y caprichosa,
da unos vinos muy versátiles, dependiendo de la elaboración.
Viura: Es un sinónimo de la macabeu y
una de las variedades más plantadas en España. Con ella se están elaborando
unos vinos muy interesantes en La Rioja.
Palomino: la uva por excelencia de los
vinos de jerez
Pedro Ximénez: es una variedad de uva que se
puede vinificar como vino blanco pera da unos vinos dulces increíbles en la
zona de Málaga y Córdoga, de color caoba y con uvas pasificadas. Es el vino del
sol.
Listán Blanca: huele a hiervas del monte de
las Canarias.
TAREA: Vinos
blancos a catar antes de que acabe el verano
- Chardonnay de Chablis (Borgoña)
- Riesling del Mosela
- Gewürztraminer
- Sauvignon Blanc de Sudáfrica
- Chardonnay de Napa Valley
- Torrontés de Argentina
- Xarel-lo del Penedés
- Verdejo de Rueda
- Albariño de Rías Baixas o Ribeiro
- Viura de Rioja
- Sauvignon Blanc de Nueva Zelanda
- Airén de La Mancha


