No podemos
dejar pasar el verano sin hablar de esta bebida tan nuestra.
La Sangría es una de las bebidas más
consumidas en nuestro país, de hecho, es una de las bebidas que más lo
caracterizan de cara a muchas otras zonas del mundo.
Realizada
a base de vino y con un regusto dulzón, que el Parlamento Europeo decidió
proteger de «falsificaciones», al aprobar el acuerdo para reformar las normas
de etiquetado y protección de las indicaciones geográficas de los vinos
aromatizados, lo que incluye la limitación
del uso de la denominación «sangría» a la producción de este caldo en España y
Portugal.
La Sangría
data su origen en Las Antillas cuando eran colonias inglesas, aunque su
expansión se debe a la presencia numerosa española a finales del siglo XIX en
Paraguay y Argentina en épocas de verano.
El termino Sangría, proviene de la palabra española
"sangre" lo cual inspiró para denominarla así por su color rojo. En
numerosas colonias de América, era denominada como "limonada de
vino".
Aunque cada uno
tiene sus «trucos» para hacer la mejor sangría,
hay un cierto consenso sobre cómo debe elaborarse esta bebida. Esta es la receta básica:
Ingredientes para 4 personas.
-1 litro de vino tinto (no tiene que ser excelente, pero
tampoco compremos el peor de la tienda, mejor si es joven y con graduación).
-2 naranjas de zumo exprimidas o el zumo de dos limones.
-4 melocotones en trozos.
-3
cucharadas de azúcar.
-Gaseosa o Cointreau (opcionales).
-Hielo.
Una vez pelados y troceados los melocotones
se ponen en una jarra grande, mejor si es de barro, y se añade el vino, el
azúcar y el zumo de los limones o de las naranjas. Se remueve todo bien y se
deja reposar en el frigorífico al menos durante dos horas.
En el momento de servirla se le pone mucho
hielo. Si se quiere menos alcohólica se puede añadir gaseosa al gusto. Y en el
caso contrario, para que resulte más fuerte, se añade al principio un poco de
Cointreau o de ron. Adornar con unas rodajas de limón o de naranja, remover y
ya está lista para beber.


