Coincidiendo con la cata showcooking que tenemos
preparada esta semana, el artículo de hoy va sobre
El
maridaje con pescado es ligeramente más complejo que el que se lleva a cabo con
la carne roja o blanca, ya que debido a su contenido de yodo se debe cuidar que
el vino sea sutil y elocuente en el maridaje para evitar tener como resultado
notas ferrosas o de sabores intensos no muy agradables que suelen dar como
resultado un maridaje no muy atinado.
Para
poder comprender un poco con que se pueden maridar los diferentes tipos de
pescado, debemos entender sus clasificaciones y características partiendo de
estos grandes grupos:
De agua
salada: aquí se encuentra la
mayor cantidad de peces que se consumen; habitan en el mar y su carne tiene más
sabor, aroma y consistencia que los peces de río. Los pescados de agua salada
son más ricos en yodo y cloro.
De agua
dulce: habitan en lagos,
ríos y arroyos, su sabor no es tan intenso como los de agua salada. Los
pescados de agua dulce aportan mayor cantidad de potasio, magnesio y fósforo.
Migratorios: son aquellos que viven en el mar y
realizan grandes migraciones para desovar en agua dulce o viceversa, como el
salmón, la trucha y la anguila.
Ahora
bien, existe otra segmentación importante de acuerdo a la cantidad de grasa
contenida en la carne de los pescados:
Pescados
de carne blanca o magros. Estos
pescados poseen entre un 80% y 85% de agua. Dentro de este tipo de pescados,
podemos encontrar:
·
Bacalao
·
Lenguado
·
Lubina
·
Mero
·
Corvina
·
Gallo
·
Perca
·
Raya
Este tipo
de pescados se pueden maridar con:
·
Vinos blancos jóvenes, frescos y frutales, como un Sauvignon Blanc, Albariño o Chenin
Blanc de buena expresión aromática.
·
Vinos tintos con poca barrica, de preferencia muy frutales y sencillos para que no le
ganen en sabor y estructura a la sutileza del pescado, como un Merlot y Pinot
Noir.
Pescados
semi-grasos. Algunos
ejemplares, son:
·
Carpa
·
Bonito
·
Salmonete
·
Dorado
·
Rodaballo
·
Trucha
Este tipo de pescado los vamos a
acompañar con:
·
Se recomienda un Chardonnay sin barrica, ya
que esta uva proporcionará la estructura necesaria para el sabor de los
pescados semi-grasos.
·
Si el vino conserva su frutalidad podrá acompañar de maravilla a estos
pescados. Un Carmenére o Malbec de intensidad
media, sería un buen acompañante.
Pescados
grasos o azules. Su
carne es roja y su gran aportación de ácidos grasos a nuestro cuerpo es muy
valorada; algunos ejemplos, son:
·
Anguila
·
Anchoas
·
Atún
·
Bonito
·
Boquerón
·
Salmón
·
Cazón
·
Mero
·
Sierra
·
Sardina
·
Jurel
Este tipo
de pescados armonizan más su sabor con:
·
Vinos blancos con barrica, de mayor complejidad y untuosidad
que acompañarán perfectamente bien los sabores de estos pescados, ya sea
Chardonnay o Semillón.
·
De igual forma que en los anteriores, los vinos tintos no deberán tener una gran potencia
de barrica y deberán conservar su frescura y frutalidad. Un Cabernet o
Tempranillo podrán ser grandes maridajes
·

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