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domingo, 7 de octubre de 2018

BODEGAS CAÑAVERAS. TRAS LA 5ª GENERACION

130 años son los que va a cumplir BODEGAS CAÑAVERAS el año que viene. Cuatro generaciones llevadas por hombres... hasta ahora. 


En BODEGAS CAÑAVERAS se empiezan a respirar aires femeninos.

Este cambio generacional viene marcado por dos hermanas, Ana y Laura, las cuales han logrado, a base de mucho esfuerzo, y sobre todo empeño y tesón,  tomar el mando y dar un giro a esta bodega manchega centenaria. Sabiendo adaptarse y posicionarse en el mercado actual sin perder de vista sus orígenes.

chato grato - Cata en Sabores del Quijote


Aunque conocemos a las hermanas Cañaveras desde hace unos años, hasta ahora no habíamos tenido el placer de hacer una cata de sus vinos en su propio pueblo, Santa Cruz de Mudela, en la Feria Sabores del Quijote, organizada por la Diputación de Ciudad Real, y que contó con la presencia de su presidente D. José Manuel Caballero.

En esta ocasión catamos dos vinos, Laurana Verdejo y el tinto roble Familia Cañaveras.

chato grato - Cata en Sabores del Quijote



Laurana Verdejo. Encontramos fruta tropical madura, buena acidez, equilibrio, frescura y mucha sutileza.

Tinto roble Familia Cañaveras. Vino complejo, redondo, con mucho carácter, alta tanicidad, carnoso y largo en boca. Destacan sabores como la fruta negra, cocida y jugosa.
chato grato - Cata en Sabores del Quijote

Ana Blanes


jueves, 7 de julio de 2016

NOS VAMOS DE TINTOS




A pesar de que en verano el consumo de vinos blanco sea mayor que el de tintos, no podemos olvidarnos de éstos. Así que, y para continuar con la entrada de la última semana, hoy nos vamos de tintos.





Merlot: produce vinos con aromas a ciruelas. Da unos vinos golosos en los tintos jóvenes y tiene una gran capacidad de envejecimiento en los tintos con reservas.



Cabernet Sauvingnon: suena y sabe muy bien. Dicen que el aroma que la distingue es a pimientos verdes, pero los de verdad, los que se compran directamente de la huerta, porque los envasados, esos, lo que se dice oler, no huelen mucho…



Pinot Noir: la variedad tinta más femenina, por misteriosa, delicada y elegante. Buena acidez y aromas a violeta, no es muy tánica.



Syrah: interesantes notas a regaliz y frutos del bosque.



Ahora vamos a por las nuestras, las autóctonas:



Tempranillo: se llama así porque es la que madura más temprano. Deliciosas frutas rojas con un toque a pimienta.



Mencía: una uva muy especial que está de moda porque da vinos con buen color y acidez.



Garnacha tinta: llena de sol, es la uva mediterránea por excelencia. Produce vinos que se oxidan rápidamente en color y con mucho volumen en boca.



Negramoll: variedad mallorquina que da unos vinos especiados.



Bobal: la favorita de la zona de Levante, con poco grado y un aroma fresco.



Cariñena: es la variedad más cañera, con un buen par de taninos.



Manto Negro: también llamada callet, la encontraremos en los grandes vinos de las Islas Baleares.



Monastrell: tiene buena adaptación hasta en sitios donde llueve poco. Muy aromática y con olor a lavanda.



Trepat: excelente para hacer rosados y espumosos rosados.







TAREA: Tintos a catar, de aquí al invierno hay mucho tiempo.



Merlot de Pomerol

Syrah del Ródano

Sangiovese en Chianti

Garnacha del Priorato

Pinot noir de la Borgoña

Cabernet sauvignon de Burdeos

Tinta de Toro en Toro

Tinta fina de Ribera

Ull de llebre en Penedés

Tempranillo en La Mancha

miércoles, 1 de junio de 2016

VINOS ROSADOS. ELABORACIÓN Y CATA

El rosado es un vino que  ha tenido mala prensa y probablemente, de forma injusta ha sido relegado casi al olvido durante años. 
Hoy, afortunadamente gracias a la gran calidad de las elaboraciones y al mayor nivel de cultura enológica de los consumidores, comienza a ocupar el papel que le corresponde en el panorama enológico y gastronómico actual.
El vino rosado procede de uvas tintas o de una mezcla de blancas y tintas, llamado clarete. Si bien en este post nos vamos a centrar en el rosado elaborado con uvas tintas.
Los vinos rosados se pueden elaborar de dos formas
Sangrado
Con él se obtienen los rosados de mayor calidad. 
Una vez estrujadas y despalilladas las uvas, se depositan en una cuba a una temperatura aproximada de 14/15 º C, las uvas amontonadas dentro del depósito irán soltando lentamente su mosto que se va tiñendo lentamente y realiza una maceración corta mediante la cual se pueden extraer los taninos y antocianos que harán que el mosto adquiera el color típico del rosado.
Este periodo de tiempo suele variar según las regiones y variedades de uvas, pero está comprendido entre 6 y 24 horas. (Al de 12 horas se llama “Rosado de una noche” y al de 24 horas de «una noche y un día»). Una vez finalizado este proceso, tendremos un mosto teñido de color rosa fuerte, con las fragancias aromáticas que ha extraído de los hollejos durante la maceración.
A continuación se realiza el sangrado, que consiste en dejar salir el mosto del depósito para llevarlo a otro envase. 
Estos depósitos están provistos en el fondo de unas rejillas que retienen las partes sólidas, por lo cual dejan salir gran cantidad de mosto “yema” (extraído sin prensar). En el nuevo depósito se le deja desfangar un tiempo y finalmente se trasiega a otra cuba donde realizará la fermentación, como los blancos, a una temperatura controlada inferior a 20 ºC.
Cuando termina la fermentación alcohólica, puede realizar o no la fermentación maloláctica, dependiendo del tipo de rosado que queramos obtener y las variedades de uvas con las que lo hemos elaborado. 
Finalmente se procede al sulfitado, clarificado y estabilizado con frío.
Para terminar, se embotella con rapidez para que conserve su frescura.
La mayoría de los rosados son jóvenes y sin contacto con madera, aunque algunos se pueden llevar a barrica de roble durante un corto período de tiempo para que adquieran más estructura y carácter.
Cata de vinos rosados
Vamos a describir  a continuación las características de catas más importantes de estos vinos rosados
Fase visual
– Limpidez. Proceder como en los blancos.
– Brillo. De muy brillante a brillante, según la edad (hasta 2 años).
– Color. Pálido, rosa vivo, salmón, fresa, (dependiendo de las variedades de uva), se va haciendo anaranjado con el tiempo hasta alcanzar el color “piel de cebolla”, aceitoso e incluso “ojo de perdiz”. El color del rosado depende mucho de la variedad de uva que se utilice para su elaboración. Así en los elaborados con Cariñena, predomina el granate, con Cabernet los tonos frambuesas y con Garnacha son más oscuros tirando a malvas.
– Términos más frecuentes para definir el color de los vinos rosados. Rosa pálido, rosa violáceo, frambuesa suave, anaranjado, salmón, rosa ámbar, piel de cebolla, ojo de perdiz.

Fase Olfativa
Los rosados deben tener un aroma potente y una gran fragancia, a flores y frutas.
Cuando envejecen generan olores a fruta pasificada, miel y rancio.
En sus aromas, aunque en general parecidos a los blancos, predominan típicas golosinas, chicles, moras, frambuesas, cerezas, plátanos, cítricos, fresas y pétalos de rosa.
Fase Gustativa
Es muy importante destacar la presencia intensa de aromas de boca, destacan los sabores florales y frutales con una cierta acidez y sensación de frescura.
Frambuesa, fresas no muy maduras, caramelos  ácidos.