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lunes, 2 de abril de 2018

CATA PRIVADA DE CERVEZAS ARTESANAS EN CHATO GRATO

El pasado jueves 29 tuvimos el placer de pasar la mañana con este grupo de amigos. Decidieron disfrutar de la mañana del Jueves Santo de forma diferente, con una agradable 

chato grato - cata privada de cervezas artesanas

CATA DE CERVEZAS ARTESANAS maridadas con quesos del mundo y croquetas caseras.

Comenzamos la mañana con una cerveza manchega, gran conocida en esta casa, PURA MALTA de CERVEZAS CALATRAVA. Ya en nariz expresa la pureza de las mejores cebadas seleccionadas, mostrando en boca amplitud, con un cuerpo tan completo y envolvente que la convierten una cerveza muy agradable, con una persistencia suave y placentera.

Continuamos la cata con LA RUBIA de BIRRA & BLUES, muy solicitada en estos lares. Blond Ale de aspecto dorado y ligeramente turbia. Elaborada con tres maltas, destaca el inconfundible aroma dulzón de la Pils y una mezcla equilibrada de dos lúpulos.

Para no enturbiarnos mucho, nada como unas tablas de quesos variados y unas croquetas artesanas, unos maridajes a la medida de estas grandes cervezas.

chato grato - cata privada de cervezas artesanas


Sin movernos de cervecera, pasamos a la tercera de la mañana acompañados por LA NEGRA, su original sabor se lo debe a la calabaza horneada a leña. Esta Brown Ale. elaborada con once ingredientes diferentes, combina cinco tipos de maltas, y tiene un cierto aroma de frutas exóticas y torrefacto. De color marrón oscuro con toque de rubí, su espuma es intensa.

chato grato - cata privada de cervezas artesanas


Y por último, nos vamos hasta tierras andaluzas, las cuales nos traen una cerveza con garbo LA PICONERA de TIERRA DE FRONTERA. Una cerveza de color marrón profundo, con destellos rojizos. Aroma dominado por las maltas tostadas, con notas torrefactas a café, regaliz e incluso chocolate. En boca vuelven a aparecer de manera más decidida estos atributos, destacando por encima de todos un agradable y equilibrado toque a café, rellenado por el dulzor de las maltas caramelizadas, y culminado con un largo final, seco y amargo. Cuerpo ligero/ medio.

chato grato - cata privada de cervezas artesanas


Mañanas así valen la pena, ¿te apuntas? Más información en info@chatograto.com - anablanes@chatograto.com 

Ana Blanes
Responsable comunicación y marketing


viernes, 15 de abril de 2016

CATA DE VINO TINTO MANCHEGO JOVEN VARIEDAD TEMPRANILLO

Empezamos las catas de vino online con este Joven Tempranillo de La Mancha, de la mano de nuestro sumiller José Carlos Rodríguez. Espero que lo disfrutéis.


martes, 5 de abril de 2016

8 TIPS SOBRE EL VINO. MITOS QUE NO SON CIERTOS



  1. LOS BLANCOS SE ELABORAN CON UVA BLANCA Y LOS TINTOS CON UVA TINTA
Se puede hacer vino blanco con uvas tintas, puesto que el mosto de ambos tipos de uvas es incoloro. Basta con coger las uvas tintas y prensarlas rápidamente para extraer el mosto habiendo el menor contacto posible entre el mosto y los hollejos o pieles de la uva, que es donde están los pigmentos coloreados. De esta manera obtendremos un mosto sin color que, elaborándolo como un vino blanco, nos dará un vino de estas características.

De hecho existen vinos blancos en España elaborados, por ejemplo, con nuestra variedad tinta estrella, la Tempranillo. Y el champagne tradicional francés se elabora a partir de tres variedades de uva: Chardonnay, Pinot Noir y Pinot Meunier; siendo, estas dos últimas, uvas tintas.

Sin embargo no se puede realizar vino tinto con uvas blancas, básicamente porque la piel de la uva blanca carece de antocianos, que son las moléculas pigmentadas responsables del color en los vinos tintos.


  1. EL VINO ENGORDA
Pues sí y no. Todo aquello que ingerimos, a excepción del agua, conlleva un aporte energético. Si al final del día no compensamos las calorías que hemos ingerido con las que hemos gastado, los nutrientes sobrantes se acumularán en nuestro cuerpo en forma de grasa. Sin embargo, en el caso del vino, a diferencia de otras bebidas con alcohol, no estamos hablando de calorías “vacías”, o calorías sin aporte nutricional. El vino contiene, además de alcohol, muchos otros nutrientes como sodio, potasio, calcio, magnesio, hierro o vitamina B6.
Además, según la Organización Mundial de la Salud, el vino contiene resveratrol, un potente antioxidante natural que proviene de la uva y que ayuda a sintetizar el colesterol HDL, (High Density Lipoprotein) lo que conocemos como colesterol “bueno” y a reducir los niveles de colesterol LDL (Low Density Lipoprotein) o colesterol “malo”. Con lo cual, podemos decir que un consumo de vino moderado ayuda a reducir el nivel de grasas en nuestro organismo.

  1. LOS VINOS MÁS CAROS SON SIEMPRE LOS MEJORES
Está claro que un rango de precios normalmente va unido a calidad, pero también es cierto que podemos encontrar vinos con una relación calidad-precio extraordinaria, y mucho menos ser los más caros del mercado. Para ello tenemos la guía “Los Supervinos”, en su edición 2016, considerada la mejor guía de vinos de España según los premios Gourmand selecciona y puntúa 118 referencias compradas en 12 supermercados -de ahí el prefijo- de toda España cuyo precio es como máximo 6,99 euros, los denominados 'supervinos', y 32 con un valor entre 7 y 14,99 euros, a los que llaman 'megavinos'.


  1. EXISTEN VINOS PARA MUJERES
No es que exista un vino para mujeres y otro para hombres, sencillamente, hombres y mujeres son distintos, y esas diferencias hay que entenderlas.
Si se habla de preferencia en gustos, es adecuado generalizar. Primero, desterrando el mito que a ellas les gustan más los vinos suaves, livianos y dulces. En definitiva, son muchos más los hombres que buscan esos vinos, que las mujeres. Es cierto que lo más importante es si gusta o no gusta.
Así, mientras el hombre puede ponderar su austeridad y longevidad, la mujer puede criticar su falta de expresión y, sobre todo, sus texturas (casi agresivas). Sin dudas, el paladar de la mujer es más sensible, porque está más entrenado. Y eso explica que perciban muchos más aromas y sabores que el hombre. Así, mientras ellos le escapan a los vinos fragantes y perfumados, ellas se dejan seducir por esos perfumes.

  1. LOS TINTOS SE SIRVEN A TEMPERATURA AMBIENTE

¿Has probado beber un tinto en pleno agosto a la temperatura ambiente de 40º? Obviamente no.

Los vinos tintos deben presentarse con un margen de temperatura que oscile entre los 16 y los 18 º C para que se puedan conservar todos sus matices y se perciban adecuadamente sus componentes. Una excesiva temperatura provoca que la volatilidad del alcohol inunde el paladar, haciendo imposible la captación de los distintos aromas.

Es más con el calor, la evaporación de los alcoholes hace que afloren los aromas más fuertes y menos agradables del vino.

Los tintos jóvenes pueden presentarse entre los 12 y 15º C para resaltar su frescura y matices florales, los crianzas entre los 16 y 18ºC y los de grandes añadas a 20ºC.

Por tanto, nada de servir los tintos a temperatura ambiente y menos en verano. En verano será conveniente el enfríalos en una cubitera e incluso servirlos un poquito más bajos, porque a lo largo de la comida irán subiendo de grados.


  1. LOS VINOS ECOLÓGICOS NO LLEVAN ADITIVOS
Falso. Los vinos ecológicos llevan aditivos, solamente que estos están autorizados en la agricultura ecológica.


  1. LOS VINOS MEJORAN CON EL TIEMPO
No todos llevan bien el paso del tiempo.

La mayoría de vinos blancos y vinos rosados, han de ser consumidos a los 2 años de su producción, ya que sólo jóvenes podremos apreciar todos sus matices aromáticos.

En el caso de los vinos tintos, estos pueden aguantar más tiempo si es que han sido creados para ello.
No es así con los vinos jóvenes que pasan por maceración carbónica, en este caso querremos apreciar todo su esplendor de fruta y suavidad.

Otros vinos tintos tintos ya se producen poniendo la vista en el futuro, se tratara de variedades seleccionadas, maduras y de agradable tanino, que son elaboradas cuidadosamente y reciben una cuidada crianza en roble, pueden llegar a mejorar en botella hasta más allá de los 10 años. Eso sí, estando almacenadas correctamente y con un corcho de calidad que pueda soportar el paso del tiempo, cosa que no siempre es así.

Un vino no por ser ser viejo es mejor que uno joven, cada vino tiene su momento. Uno joven o ligero no es por ello peor que uno con más estructura. Lo que hemos de apreciar es que el vino esté en su mejor momento, joven con su encanto y fruta o criado en madera con sus aromas más complejos.

Hemos de tener en cuenta que el apogeo de un vino, es cuando éste nos ofrece, al máximo, todo su potencial y que pasado este umbral empezará a caer en sensaciones, que no es lo mismo que la longevidad, este parámetro nos indicará cuanto tiempo tardará en llegar a su apogeo y el tiempo que se mantiene antes de que pierda características.


  1. CARNES CON VINO TINTO Y PESCADOS CON BLANCOS
Lo del tinto para la carne y el blanco para el pescado es algo que debería quedar en la prehistoria del vino pero que lamentablemente en algunos restaurantes donde no se le tiene mucho respeto ni al vino ni a la gastronomía es una práctica que sigue siendo habitual y se ha convertido en parte de nuestra cultura.

Hay blancos que no sólo pueden sino que van estupendamente con un buen plato de carne, sobre todo los que tienen una buena acidez que hace que la carne no se te haga pesada, y los que tienen crianza en barrica porque le aporta volumen, eso sí, tienen que tener una calidad mínima porque hay blancos que cuando los bebes es como si bebieras agua, pero incluso en ese caso podrían acompañar una carne ¿no beben agua con la carne los abstemios?

Un vino tinto joven y frutal puede acompañar perfectamente un pescado azul, y un vino tinto reserva delicado y elegante puede ser un estupendo acompañante de un besugo, por ejemplo.




viernes, 11 de marzo de 2016

TOMAR UN VINO. ETAPAS DE UNA CATA. PRIMERA FASE.


A la hora de catar o tomar un vino podemos distinguir tres fases: Visual, olfativa y degustativa

Hoy vamos a centrarnos en la primera fase.

EL EXAMEN VISUAL

Inclinamos la copa mientras la alejamos, hasta que esté casi horizontal. Esto permitirá examinar el color, así como la anchura y matices del borde, y así poder obtener la primera información sobre el vino




¿Qué nos dice su color?

Aunque se suele clasificar el vino de acuerdo con su color - blanco, tinto o rosado – el asunto es más complejo de lo que pudiera parecer 'a primera vista'. Existe un amplio muestrario de parámetros que se pueden analizar con la vista para sacar toda una serie de conclusiones.



Los vinos tintos pueden ir desde tonalidades rosadas y violáceas hasta llegar a ser opacos y casi negros. Los blancos, a su vez, pueden mostrar desde una palidez casi incolora hasta un intenso color amarillo. Los rosados, por su parte, pueden ir desde un ligerísimo tono piel cebolla, pasando por salmón hasta una tonalidad rosa profunda. 
Al hacer girar el vino en la copa podemos apreciar a simple vista el cuerpo y la textura de éste. Al parar de girarlo podemos apreciar las 'lagrimas' o 'piernas', que no son más que las gotas que resbalan por las paredes interiores de la copa, y que nos indican la densidad. Todo ello es debido a la cantidad de alcohol que contiene el vino, presentando un elevado contenido en aquellas “lagrimas” que se forman más densas y consistentes
A priori todo vino debería presentar un aspecto limpio y brillante y, salvo que se trate de alguna elaboración especial, es muy raro encontrar un vino mate, turbio o velado, síntomas que nos pueden anticipar algún tipo de defecto.

¿ Cómo afecta el paso del tiempo?
Con la edad, el color de los vinos blancos se oscurece y pueden llegar a adoptar un tono marrón, lo que nos indica que han entrado en fase de declive perdiendo toda su frutalidad y frescura. Los vinos con mayor acidez natural tienen una vida más larga y pueden conservarse en perfectas condiciones durante años.
En los tintos la decrepitud producida por la edad se manifiesta en una perdida de intensidad cromática, hasta el punto de adoptar una tonalidad amarronada y un ribete de color piel de cebolla que puede incluso llegar a ser transparente.
Otros aspectos del color
En un blanco, la palidez indica que se trata de un vino muy joven, que no ha tardado en ser embotellado y en consecuencia no ha recibido crianza. El menisco en estos vinos suele ser casi incoloros. Si, por el contrario el vino blanco se somete a crianza sobre lías o en barricas de madera, el color resultante será un amarillo más intenso y un ribete dorado.
Si un tinto posee poca intensidad cromática, puede ser una señal de que procede de un clima frío. Los tonos más profundos, esto es válido también para los blancos, suele indicar que el vino ha sido elaborado en una región de clima más cálido. En algunos casos hay que tener en consideración el tipo de uva empleado, porque existen variedades con menor o mayor carga cromática.

lunes, 14 de septiembre de 2015

CORTE DE BANDA DE LUJO


Es cierto que algunos retos suponen riesgos y pesares de incertidumbre que literalmente alteran a uno y cuesta por momentos mantener el temple. Los pasados días 4,5 y 6 de Septiembre con motivo de las LXII Fiestas del vino de nuestra seductora localidad de Valdepeñas, celebramos las I Jornadas gastronómicas "Cata y Tapa con @chatograto", en las que el vino de Valdepeñas fue el eje de todo lo que aconteció. 13 vinos de 7 bodegas de nuestra localidad dieron qué hablar, y para bien.


Durante estas jornadas, cuyo fin concreto era el que fue, y con orgullo lo digo pues el efecto sociabilizador y sociabilizante del vino cumplió sus dogmas, y las tertulias y coloquios que tuvieron lugar culminaron nuestros propósitos, contamos con una compañía estupenda, familiares, amigos de antaño, nuevos amigos, turistas, paisanos nuestros, amantes del vino, otros más de la cerveza que del vino, pero que son fijos en nuestros eventos, enólogos, elaboradores locales, etc..pero todos atraídos por este propósito tan peculiar de sociabilizar en torno al vino y realizar unas catas comentadas de todos ellos intercambiando sensaciones organolépticas y retroalimentándonos recíprocamente con los extraordinarios conocimientos y anécdotas en torno al vino haciendo partícipes a los asistentes en cada jornada.

Vsitantes de varios lugares

Mientras los vinos nos hacían felices y nos brindaban sus noblezas, los platos que elaboramos para armonizar por completo las jornadas iban tomando forma. Muchas semanas investigando y rectificando las texturas, los aderezos, la presentación y sobre todo los puntos justos de cocción, intensidad y asado de algunos de ellos para darle el justo protagonismo al vino con cada uno de ellos y lograr un ensamblaje adecuado en boca que nos hiciera disfrutar aún más.

Nos sentimos bien cuando la gente disfruta


Uno de las destacados fue este "Lomo de Salmón vaporizado con salsa de Malbec cubierto con aceite de trufa y perlas de jerez", un pescado clásico pero con un toque vínico punzante y divertido, presentado con un punto de cocción que permitía disfrutar de su jugosidad y textura natural, los toques sutiles de sus acompañamientos en el plato permitían a cada cual darle toques más o menos terrosos o más agridulces por las mermeladas que le acompañaban. Los blancos con cuerpo y algún rosado fueron los vinos que aportaron su espiritualidad a este exquisito plato.


Ha sido la primera vez que nos hemos puesto los mandiles y chaquetas de cocina , pero ha sido una experiencia muy gratificante aunque arriesgada, lo cierto es que todo fue sobre ruedas, ya no sólo el salmón, si no el resto de platos. Comenzamos los tres días con un aperitivo dulce y suculento, un
"Bombón de arándanos y chocolate negro" acompañado de una sangría carbonatada, para estimular la boca y despertar los sentidos. Seguimos con un  "Salmorejo de tomate del terreno con emulsión de vino verdejo", un entrante frío, intenso , vínico pero de textura suave para acoplarlo con rapidez en boca con los blancos jóvenes. Después el salmón, posteriormente unas "Albóndigas horneadas con corazón de queso manchego y sirope de uva garnacha".





Por último unos "Chorizos caseros con reducción de Añejo1952 y timbal de patatas al ajillo", un plato tradicional con sabor, grasa y estructura para combatir a unos vinos tintos de Valdepeñas extraordinarios, de diferentes estilos pero equilibrados y muy correctos.



Hemos buscado "La mejor armonía", Nuestros vinos, platos que con mayor o menor acierto buscaban transmitir una identidad y un mensaje en clave de vino, grupos de personas extraordinariamente amables, implicadas, involucradas en las catas y los momentos didácticos y aún más en los hedonistas, epicúreamente hablando. Ningún sitio mejor que nuestro patio "El Patio Chato Grato", un local reformado, adaptado y ambientado reglamentariamente para compartir momentos así, un espacio dedicado a desarrollar y celebrar jornadas y momentos muy gratos para poner en práctica la pasión que nos une, el Vino.


Nuestras jornadas "Cata y Tapa con @chatograto" han supuesto el corte de banda de un nuevo proyecto basado en crear y enarbolar sensaciones, momentos y experiencias en torno al vino principalmente y a otros productos artesanos con los que nos identificamos, pero sobre todo a fusionar elementos sociabilizantes y enriquecedores, en nuestro patio, "El patio de Chato Grato".



Chato Grato no hubiese culminado este reto sin la colaboración e involucración de Bodegas Félix Solís, Bodegas Mureda, Bodegas Miguel Calatayud, Hacienda La Princesa, Bodegas Corcovo, Bodegas  Arúspide, Bodegas Navarro López, todos los asistentes que nos han visitado de nuestra localidad, de diferentes puntos de España , desde Francia e Inglaterra, a mi gran amigo y estupendo fotógrafo Raúl Jiménez, a quien debo estas maravillosas ilustraciones, a los pinches, a mi hermana Patricia por su involucración personal y culinaria y en general al mundo del vino que es lo que nos mueve. ¡¡ GRACIAS !!.

José Carlos Rodríguez
Sumiller