Mostrando entradas con la etiqueta enoturismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta enoturismo. Mostrar todas las entradas

domingo, 8 de septiembre de 2019

DE LA TIERRA A LA BOCA

Después de muchos meses ideando y planeando la actividad, por fin, el pasado viernes 6 de septiembre, coincidiendo con las Fiestas del Vino de Valdepeñas, inauguramos esta actividad enmarcada dentro de la Ruta del Vino de Valdepeñas.

Y si no sabéis de qué va, no os preocupéis porque os lo voy a contar en seguida.

DE LA TIERRA A LA BOCA 

EL VINO DESDE SU PUNTO FINAL EN BODEGA HASTA SU INICIO EN EL VIÑEDO

Comenzamos nuestra actividad dando la bienvenida a los participantes en Bodegas Corcovo con café recién hecho acompañado por unos deliciosos cortadillos tradicionales. Teníamos que coger fuerzas.

chatograto - cata de vino de la tierra a la boca


Un breve recorrido por la bodega nos llevó hasta la sala de elaboración, donde Juan Antonio Megía, enólogo de la bodega nos dio a catar en primicia, desde el mismo depósito, un mosto de verdejo en proceso de fermentación, el cual aún mantenía azúcar residual, y un vino recién fermentado de la variedad Moscatel de grano menudo.

chatograto - cata de vino de la tierra a la bocachatograto - cata de vino de la tierra a la boca
.
chatograto - cata de vino de la tierra a la boca



Continuamos visitando la joya de la bodega, su sala de barricas, una cueva centenaria, excavada a 13 metros de profundidad.

chatograto - cata de vino de la tierra a la boca


 De aquí salimos hacia el origen, hacia el viñedo de uva cencibel con el que se elabora uno de los vinos insignia de la bodega.


chatograto - cata de vino de la tierra a la boca


Allí, después de un breve recorrido por el viñedo, nuestro sumiller José Carlos Rodríguez realizó la cata de tres vinos, los cuales acompañamos con unos aperitivos manchegos.

1. Muscat Blanc à Petits grain. Vino blanco elaborado con uva moscatel de grano menudo. Floral y de contundente fruta blanca que mantiene su frescor debido a un nivel de acidez aún alto y en equilibrio. 


2. Rosado de variedad tempranillo elaborado por sangrado. Intenso en nariz con notas de fruta roja en compota , cereza madura y flores rojas secas, y un final largo.


3. Tinto joven de variedad cencibel, proveniente del viñedo que visitamos, el cual pudimos comprobar que evoluciona muy adecuadamente y que presenta la complejidad y la intensidad de fruta roja, cacao, especias molidas; y en boca, muy carnoso y vivaz.

chatograto - cata de vino de la tierra a la boca





Una cata en un paraje inmejorable, disfrutando de los atardeceres manchegos.

chatograto - cata de vino de la tierra a la boca


Gracias a tod@s por compartir vuestro tiempo con nosotros!



lunes, 12 de noviembre de 2018

ENOTURISMO. EL TURISMO QUE SE SABOREA.



El término enoturismo procede de la combinación entre turismo y enología, por lo que se puede definir como la acción de viajar a una región vitivinícola para conocer los vinos que en ella se elaboran, las bodegas, los viñedos, métodos de elaboración...

chatograto-enoturismos viñedo
Vistas desde el viñedo
Sin embargo, el enoturismo va acompañado de otros tipos de turismo que harán completa tu experiencia: turismo gastronómico, turismo patrimonial, turismo natural …

Por lo tanto, hacer enoturismo no es sólo visitar bodegas, es empaparse de las tradiciones, de los productos, de la historia, cultura y gastronomía de una determinada comarca.

Da lo mismo que seas un auténtico winelover, y que tu pasión sea conocer nuevos vinos, su lugar de procedencia, sus aromas... o que seas una persona neófita en este amplio mundo del vino, ya que simplemente, podrás hacer "algo diferente", conocer nuevos paisajes, escuchar a personas que tienen mucho que contar, disfrutar de una buena gastronomía...

En fin, está claro que el vino es el eje que dinamiza un territorio como el nuestro, Valdepeñas.

Pues bien, este fin de semana, se celebraba en Valdepeñas el Día Europeo del Enoturismo. 

Así que nos pusimos las botas, cogimos la sartén y las copas y nos fuimos a los viñedos de VINOS LA ENCOMIENDA. Viñedos de origen volcánico situados a más de 800 m. de altitud y rodeados de monte mediterráneo.


chatograto-enoturismos viñedo
Contándonos la singularidad de los viñedos



Bueno, primero hay que decir que cogimos fuerzas gracias al café, a la cochura tradicional de valdepeñas; cordadillos, manoletes, tortas de anís... y al chupito de mistela (mmmm!!). Ya con el estómago lleno...¡a los coches! Una gran jornada nos esperaba por delante.
Catando los vinos
Pero, como una imagen vale más que mil palabras; en las fotos siguientes (hechas por Raúl Jiménez Obregón), podréis comprobar lo bien que lo pasó (y nosotros también, por supuesto) el grupo que nos acompañó durante esta jornada.



Nuestro sumiller haciendo las gachas
Además de vinos, nuestro sumiller, también sabe de gachas


Escrito por: Ana Blanes
Responsable Admón., marketing y RRSS Chato Grato



martes, 14 de noviembre de 2017

VISITA A LOS VIÑEDOS DE FINCA LA ENCOMIENDA

Este pasado sábado 11 de Noviembre, celebrábamos el Día Europeo del Enoturismo con una jornada muy especial.

DIA EUROPEO DEL ENOTURISMO. VISITA A FINCA LA ENCOMIENDA

El día empezó temprano, a las 10 h., con un calentito y apetecible desayuno a base de cochura valdepeñera y dulces artesanos, acompañado de una sugerente mistela, nada mejor para entrar en calor y afrontar la mañana que nos esperaba por delante.

chato grato - Día del Enoturismo 2017


Sobre las 11 h. salimos hacia los viñedos, donde los hermanos López de Lerma, Gregorio y Pepe, dueños y viticultores, nos explicaron las características de los viñedos. 

Finca La Encomienda

Se ubica en la Mancha, dentro del término municipal de Valdepeñas, en un marco denominado "paraje del Cerro Largo".

Con una extensión de 15,44 hectáreas, está rodeada de más de 300 hectáreas de monte mediterráneo, con una altitud media de 810 metros sobre el nivel del mar.

Se cultivan cuatro variedades, cabernet franc, syrah, tempranillo y merlot

Los suelos de sus parcela, graníticos de origen volcánico, arcilloso de pedernal y pedregoso, confieren a sus vinos una marcada personalidad y un gran potencial de calidad.

chato grato - Día del Enoturimo 2017

Chato Grato - Día Europeo del Enoturimo 2017Chato Grato - Día Europeo del Enoturismo


A comer y beber


Después de la una subida de más de 17 grados de pendiente, llegamos a la cima.

Rodeados de vegetación de monte bajo; jara, tomillo, mejorana y romero, aprovechamos para realizar la cata de los vinos Oterano y Orisson.

Chato Grato - Día Europeo del Enoturismo


Además de saborear estos increíbles vinos, comentamos el efecto que el entorno produce sobre el perfil sensorial de ambos, a la vez, que degustamos unas deliciosas gachas manchegas con pan blanco de cruz. Nada mejor para combatir el frío mañanero.


Chato Grato - Día Europeo del Enoturismo



Ana Blanes
Responsable marketing y RRSS


miércoles, 20 de abril de 2016

VINOS. EL ORDEN EN SU SERVICIO

Hoy vamos a iniciar una serie de consejos relacionados con el vino, cómo servirlo, dónde, o cómo acompañarlo.


Concretamente hoy hablaremos sobre:


.



El vino, como otros alimentos, tiene un orden de servicio. Normalmente empezamos por las comidas más ligeras, como los snacks, ensaladas o pastas; "comidas claras" y acabamos con las más contundentes, como carnes o chocolates "comidas oscuras".

Pues bien, en el vino también hay cierta escala cromática.

APERITIVO o SANCKS: Mejor si van acompañados por vinos espumosos  o blancos, ideales para abrir el apetito.

ENSALADAS Y ENTREMESES: Los acompañaremos con vinos rosados, frescos y ligeros pero con algo más de cuerpo.


SEGUNDOS PLATOS: Mejor dejar los tintos.

POSTRES: Es aconsejable tomar vinos más densos como los licorosos, entre los que tenemos los oportos o pedro ximénez.

Aparte del color, también nos podemos guiar por complejidad, sobre todo en los vinos tintos. Comenzando por los vinos más jóvenes, de añada más reciente, y después de menos a más crianza, o tiempo que han permanecido en barrica.

Otro tipo de orden a la hora de tomarnos un vino es empezar por los más secos y dejar para el final el más dulce.

Y ahora...¡a disfrutarlos!


martes, 5 de abril de 2016

8 TIPS SOBRE EL VINO. MITOS QUE NO SON CIERTOS



  1. LOS BLANCOS SE ELABORAN CON UVA BLANCA Y LOS TINTOS CON UVA TINTA
Se puede hacer vino blanco con uvas tintas, puesto que el mosto de ambos tipos de uvas es incoloro. Basta con coger las uvas tintas y prensarlas rápidamente para extraer el mosto habiendo el menor contacto posible entre el mosto y los hollejos o pieles de la uva, que es donde están los pigmentos coloreados. De esta manera obtendremos un mosto sin color que, elaborándolo como un vino blanco, nos dará un vino de estas características.

De hecho existen vinos blancos en España elaborados, por ejemplo, con nuestra variedad tinta estrella, la Tempranillo. Y el champagne tradicional francés se elabora a partir de tres variedades de uva: Chardonnay, Pinot Noir y Pinot Meunier; siendo, estas dos últimas, uvas tintas.

Sin embargo no se puede realizar vino tinto con uvas blancas, básicamente porque la piel de la uva blanca carece de antocianos, que son las moléculas pigmentadas responsables del color en los vinos tintos.


  1. EL VINO ENGORDA
Pues sí y no. Todo aquello que ingerimos, a excepción del agua, conlleva un aporte energético. Si al final del día no compensamos las calorías que hemos ingerido con las que hemos gastado, los nutrientes sobrantes se acumularán en nuestro cuerpo en forma de grasa. Sin embargo, en el caso del vino, a diferencia de otras bebidas con alcohol, no estamos hablando de calorías “vacías”, o calorías sin aporte nutricional. El vino contiene, además de alcohol, muchos otros nutrientes como sodio, potasio, calcio, magnesio, hierro o vitamina B6.
Además, según la Organización Mundial de la Salud, el vino contiene resveratrol, un potente antioxidante natural que proviene de la uva y que ayuda a sintetizar el colesterol HDL, (High Density Lipoprotein) lo que conocemos como colesterol “bueno” y a reducir los niveles de colesterol LDL (Low Density Lipoprotein) o colesterol “malo”. Con lo cual, podemos decir que un consumo de vino moderado ayuda a reducir el nivel de grasas en nuestro organismo.

  1. LOS VINOS MÁS CAROS SON SIEMPRE LOS MEJORES
Está claro que un rango de precios normalmente va unido a calidad, pero también es cierto que podemos encontrar vinos con una relación calidad-precio extraordinaria, y mucho menos ser los más caros del mercado. Para ello tenemos la guía “Los Supervinos”, en su edición 2016, considerada la mejor guía de vinos de España según los premios Gourmand selecciona y puntúa 118 referencias compradas en 12 supermercados -de ahí el prefijo- de toda España cuyo precio es como máximo 6,99 euros, los denominados 'supervinos', y 32 con un valor entre 7 y 14,99 euros, a los que llaman 'megavinos'.


  1. EXISTEN VINOS PARA MUJERES
No es que exista un vino para mujeres y otro para hombres, sencillamente, hombres y mujeres son distintos, y esas diferencias hay que entenderlas.
Si se habla de preferencia en gustos, es adecuado generalizar. Primero, desterrando el mito que a ellas les gustan más los vinos suaves, livianos y dulces. En definitiva, son muchos más los hombres que buscan esos vinos, que las mujeres. Es cierto que lo más importante es si gusta o no gusta.
Así, mientras el hombre puede ponderar su austeridad y longevidad, la mujer puede criticar su falta de expresión y, sobre todo, sus texturas (casi agresivas). Sin dudas, el paladar de la mujer es más sensible, porque está más entrenado. Y eso explica que perciban muchos más aromas y sabores que el hombre. Así, mientras ellos le escapan a los vinos fragantes y perfumados, ellas se dejan seducir por esos perfumes.

  1. LOS TINTOS SE SIRVEN A TEMPERATURA AMBIENTE

¿Has probado beber un tinto en pleno agosto a la temperatura ambiente de 40º? Obviamente no.

Los vinos tintos deben presentarse con un margen de temperatura que oscile entre los 16 y los 18 º C para que se puedan conservar todos sus matices y se perciban adecuadamente sus componentes. Una excesiva temperatura provoca que la volatilidad del alcohol inunde el paladar, haciendo imposible la captación de los distintos aromas.

Es más con el calor, la evaporación de los alcoholes hace que afloren los aromas más fuertes y menos agradables del vino.

Los tintos jóvenes pueden presentarse entre los 12 y 15º C para resaltar su frescura y matices florales, los crianzas entre los 16 y 18ºC y los de grandes añadas a 20ºC.

Por tanto, nada de servir los tintos a temperatura ambiente y menos en verano. En verano será conveniente el enfríalos en una cubitera e incluso servirlos un poquito más bajos, porque a lo largo de la comida irán subiendo de grados.


  1. LOS VINOS ECOLÓGICOS NO LLEVAN ADITIVOS
Falso. Los vinos ecológicos llevan aditivos, solamente que estos están autorizados en la agricultura ecológica.


  1. LOS VINOS MEJORAN CON EL TIEMPO
No todos llevan bien el paso del tiempo.

La mayoría de vinos blancos y vinos rosados, han de ser consumidos a los 2 años de su producción, ya que sólo jóvenes podremos apreciar todos sus matices aromáticos.

En el caso de los vinos tintos, estos pueden aguantar más tiempo si es que han sido creados para ello.
No es así con los vinos jóvenes que pasan por maceración carbónica, en este caso querremos apreciar todo su esplendor de fruta y suavidad.

Otros vinos tintos tintos ya se producen poniendo la vista en el futuro, se tratara de variedades seleccionadas, maduras y de agradable tanino, que son elaboradas cuidadosamente y reciben una cuidada crianza en roble, pueden llegar a mejorar en botella hasta más allá de los 10 años. Eso sí, estando almacenadas correctamente y con un corcho de calidad que pueda soportar el paso del tiempo, cosa que no siempre es así.

Un vino no por ser ser viejo es mejor que uno joven, cada vino tiene su momento. Uno joven o ligero no es por ello peor que uno con más estructura. Lo que hemos de apreciar es que el vino esté en su mejor momento, joven con su encanto y fruta o criado en madera con sus aromas más complejos.

Hemos de tener en cuenta que el apogeo de un vino, es cuando éste nos ofrece, al máximo, todo su potencial y que pasado este umbral empezará a caer en sensaciones, que no es lo mismo que la longevidad, este parámetro nos indicará cuanto tiempo tardará en llegar a su apogeo y el tiempo que se mantiene antes de que pierda características.


  1. CARNES CON VINO TINTO Y PESCADOS CON BLANCOS
Lo del tinto para la carne y el blanco para el pescado es algo que debería quedar en la prehistoria del vino pero que lamentablemente en algunos restaurantes donde no se le tiene mucho respeto ni al vino ni a la gastronomía es una práctica que sigue siendo habitual y se ha convertido en parte de nuestra cultura.

Hay blancos que no sólo pueden sino que van estupendamente con un buen plato de carne, sobre todo los que tienen una buena acidez que hace que la carne no se te haga pesada, y los que tienen crianza en barrica porque le aporta volumen, eso sí, tienen que tener una calidad mínima porque hay blancos que cuando los bebes es como si bebieras agua, pero incluso en ese caso podrían acompañar una carne ¿no beben agua con la carne los abstemios?

Un vino tinto joven y frutal puede acompañar perfectamente un pescado azul, y un vino tinto reserva delicado y elegante puede ser un estupendo acompañante de un besugo, por ejemplo.




miércoles, 30 de marzo de 2016

PROBAR VINOS. ETAPAS DE UNA CATA. LA FASE GUSTATIVA

PROBAR VINOS. ETAPAS DE UNA CATA. TERCERA FASE

LA FASE GUSTATIVA

La fase gustativa es la tercera y última en la cata del vino, la que más nos gusta y la que más disfrutamos.

Nos ayudará a revelarnos las últimas notas y a apreciar en su máxima expresión toda la información que hemos percibido en la fase visual y olfativa.

Para hacer una cata gustativa perfecta hay que sorber el vino y distribuirlo por toda la boca antes de tragarlo o escupirlo. Al hacer que recorra todo el interior, entrará en contacto con la superficie de la lengua al completo, pudiendo así percibir todos los sabores y texturas que contiene, pues cada tipo de papila gustativa se encuentra en diferentes puntos de la lengua.

Así mismo, cuando llega al final de la cavidad, y más aún cuando lo tragamos, os aromas ascienden a través de la vía retronasal. El conjunto de la percepción sensitiva de todos estos elementos conforman la fase gustativa y lo que se conoce como el sabor del vino.


Oliendo los sabores


Las papilas gustativas interpretan los sabores básicos, como el dulce, el amargo, salado y ácido, así como la temperatura, la textura y la densidad. Pero cuando bebemos el vino no sólo entran en juego las papilas, sino que también percibimos el sabor por la vía retronasal.

Estos aromas se volatilizan al chocar con las paredes de nuestra boca y suben hasta la nariz por la cavidad interior.





Analizar el vino en la boca


En esta tercera fase, la gustativa, podemos apreciar muchas particulares del vino, como el grado de alcohol, el volumen o el sabor. Pero también otras como la temperatura, la textura o el cuerpo, por lo que además del gusto utilizamos el tacto.

Los 5 elementos imprescindibles para analizar el vino en la boca:

  • Perfección de los sabores: La harmonía entre los diferentes sabores que percibimos del vino, como la acidez, el amargor o la dulzor.
  • Intensidad de los sabores: La fuerza con la que nos sorprenden los sabores en la boca.
  • Riqueza aromática: Como ya sabes el vino está formado por miles de componentes, los cuales aportan diferentes aromas y sensaciones, apreciados por nosotros como frutales, especiados, florales, etc.
  • Estímulos táctiles: Si el vi no es astringente, suave, sedoso o duro.
  • Final de boca: Cuando lo tragamos o lo escupimos, el vino deja una recuerdo en la boca, que puede durar más o menos tiempo, con más o menos intensidad.

Los 4 sabores esenciales del vino


El sabor dulce


Cuando probamos un vino en la fase gustativa, la fuerza con que recibimos el sabor dulce es máxima al principio, para luego diluirse en la boca debido a la saliva.
El sabor dulce viene dado por los azúcares y el alcohol de la fermentación, influyendo en la suavidad, ligereza y volumen del vino.


El sabor salado


El sabor salado se aprecia rápidamente con una duración en boca muy corta.
La proporción de sustancias saladas en el vino es de 2 a 4 miligramos litro, aportadas por los ácidos, pudiendo en algunos casos aumentar el frescor de su sabor.


El sabor ácido


En un primer momento percibimos un ligero sabor ácido, que crece con fuerza en boca, para justo después estabilizarse y desaparecer. En una segunda cata el sabor ácido se hace más apreciable.
La acidez es esencial para apreciar la estructura de un vino, y totalmente necesario para que envejezca durante la crianza. Nos aporta frescor, sabor afrutado y le da mucha intensidad al sabor. Los vinos con poco sabor ácido se dice que están apagados o muertos.

El sabor amargo

El sabor amargo es el más lineal de todos, se conserva estable en la lengua mientras lo tenemos en boca.
El sabor amargo es aportado por los polifenoles, dando sensación de amargura y astringencia. Estas sustancias son totalmente necesarias para el desarrollo del vino, siendo más abundantes en los tintos.

Los Taninos


Los taninos son sustancias astringentes que transmiten el gusto amargo y marcado tan característico de los vinos tintos, y son absolutamente necesarios para su estructura.


Provienen de las pepitas y la piel de las uvas, pasándose al vino en el proceso de vinificación, y en menor medida también en el de crianza, pues las barricas de roble también traspasan las propias.


Los taninos nos transmiten el nivel de maduración de las uvas, la estructura del vino,la calidad de la madera donde se ha criado y también nos permite averiguar qué posibilidades de envejecimiento le quedan.



viernes, 11 de marzo de 2016

TOMAR UN VINO. ETAPAS DE UNA CATA. PRIMERA FASE.


A la hora de catar o tomar un vino podemos distinguir tres fases: Visual, olfativa y degustativa

Hoy vamos a centrarnos en la primera fase.

EL EXAMEN VISUAL

Inclinamos la copa mientras la alejamos, hasta que esté casi horizontal. Esto permitirá examinar el color, así como la anchura y matices del borde, y así poder obtener la primera información sobre el vino




¿Qué nos dice su color?

Aunque se suele clasificar el vino de acuerdo con su color - blanco, tinto o rosado – el asunto es más complejo de lo que pudiera parecer 'a primera vista'. Existe un amplio muestrario de parámetros que se pueden analizar con la vista para sacar toda una serie de conclusiones.



Los vinos tintos pueden ir desde tonalidades rosadas y violáceas hasta llegar a ser opacos y casi negros. Los blancos, a su vez, pueden mostrar desde una palidez casi incolora hasta un intenso color amarillo. Los rosados, por su parte, pueden ir desde un ligerísimo tono piel cebolla, pasando por salmón hasta una tonalidad rosa profunda. 
Al hacer girar el vino en la copa podemos apreciar a simple vista el cuerpo y la textura de éste. Al parar de girarlo podemos apreciar las 'lagrimas' o 'piernas', que no son más que las gotas que resbalan por las paredes interiores de la copa, y que nos indican la densidad. Todo ello es debido a la cantidad de alcohol que contiene el vino, presentando un elevado contenido en aquellas “lagrimas” que se forman más densas y consistentes
A priori todo vino debería presentar un aspecto limpio y brillante y, salvo que se trate de alguna elaboración especial, es muy raro encontrar un vino mate, turbio o velado, síntomas que nos pueden anticipar algún tipo de defecto.

¿ Cómo afecta el paso del tiempo?
Con la edad, el color de los vinos blancos se oscurece y pueden llegar a adoptar un tono marrón, lo que nos indica que han entrado en fase de declive perdiendo toda su frutalidad y frescura. Los vinos con mayor acidez natural tienen una vida más larga y pueden conservarse en perfectas condiciones durante años.
En los tintos la decrepitud producida por la edad se manifiesta en una perdida de intensidad cromática, hasta el punto de adoptar una tonalidad amarronada y un ribete de color piel de cebolla que puede incluso llegar a ser transparente.
Otros aspectos del color
En un blanco, la palidez indica que se trata de un vino muy joven, que no ha tardado en ser embotellado y en consecuencia no ha recibido crianza. El menisco en estos vinos suele ser casi incoloros. Si, por el contrario el vino blanco se somete a crianza sobre lías o en barricas de madera, el color resultante será un amarillo más intenso y un ribete dorado.
Si un tinto posee poca intensidad cromática, puede ser una señal de que procede de un clima frío. Los tonos más profundos, esto es válido también para los blancos, suele indicar que el vino ha sido elaborado en una región de clima más cálido. En algunos casos hay que tener en consideración el tipo de uva empleado, porque existen variedades con menor o mayor carga cromática.